La posible revisión a la baja en la calificación de Pemex por parte de Moody’s dependerá de la capacidad que tenga la empresa productiva del Estado para disminuir sus costos de producción en el contexto de precios bajos del petróleo, aseguró Nimya Almeida, vicepresidente Senior Credit Officer de la calificadora en México.

 

En los próximos 90 días, Moody’s afinará sus previsiones para la petrolera y entre los factores que considerará destacan la flexibilidad financiera, el tipo de crédito que use para sus proyectos de infraestructura y el respaldo que obtendría del gobierno federal.

 

La analista de riesgo comentó que el anuncio realizado por Pemex sobre la revisión que realizarán sobre los campos petroleros que le otorgó la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) para explotación en la Ronda Cero son una muestra de las presiones que tiene la empresa para realizar inversiones.

 

“El hecho de que tenga dificultades para mantener las inversiones en la Ronda Cero es negativo, porque significa que los precios bajos, que se van a mantener por algunos años, más la producción decreciente afecta directamente el flujo de efectivo”, mencionó.

 

Al respecto, Marco Oviedo, economista en Jefe de Barclays México, señaló que antes de la reforma energética, Pemex era el encargado de manejar todo el sector energético, situación que pudo llevar a la empresa a tomar malas decisiones en materia de inversión.

 

El especialista de Barclays expuso que esta tendencia puede tardar mucho en revertirse, pues si bien el propósito de la reforma es otorgar rentabilidad a la empresa, es un proceso “largo y doloroso”.

 

Nimya Almeida mencionó que el entorno no facilita que la rentabilidad de Pemex mejore en el corto plazo, pues las inversiones, particularmente en aguas profundas, requieren de mucho tiempo para generar resultados.

 

“Es muy tardado hacer un pozo en aguas profundas, pues exige un monto alto de tecnología y experiencia que no tiene la empresa”, por lo que tardarían entre seis y ocho años en reflejarse en ganancias.

 

Mencionó que los bajos precios del petróleo también podría afectar el resultado de la segunda licitación de la Ronda Uno, pues muchas empresas a nivel mundial recortan sus presupuestos de inversión.

 

Añadió que otro factor a considerar es que las empresas no tienen un pronóstico certero de lo que ocurrirá cuando ingresen al mercado, porque apenas se está abriendo, de ahí la importancia del diálogo entre la iniciativa privada y el gobierno federal.

 

Precio de la mezcla mexicana cae y el del WTI y Brent suben

 

Los precios internacionales del petróleo cerraron con ganancias este miércoles, mientras que la mezcla mexicana de exportación resintió el efecto de las bajas registradas este 1 de septiembre, por lo que terminó con una caída de 1.54%.

 

A nivel internacional, el precio del WTI concluyó en 46.25 dólares por barril, lo que significó una ganancia de 1.84%. Este buen resultado estuvo influido por el informe del Departamento de Energía de Estados Unidos, quien señala que en la última semana las reservas de crudo se incrementaron en más de cuatro millones de barriles, cifra por encima de las previsiones del mercado.

 

En tanto, en Londres, el crudo del mar del Norte, el Brent terminó en 50.63 dólares por barril, lo que implicó un aumento de 2.73%; mientras que la mezcla mexicana de exportación terminó en 40.66 dólares por barril es decir 64 centavos de dólar menos que el cierre del pasado 1 de septiembre, esta caída de 1.54% fue el rebote de las bajas que registraron los precios del crudo el pasado martes.

 

Gabriela Siller, directora de Análisis Económico-Financiero de Banco Base dijo que la volatilidad en los precios del energético seguirá en los próximos meses por la baja en la demanda a nivel mundial.