En las pasadas elecciones para jefe de Gobierno del DF, Beatriz Paredes, candidata del PRI, perdió 90 mil votos respecto a los obtenidos en 2006, cuando compitió contra Marcelo Ebrard y Demetrio Sodi, del PAN.

 

Aunque en esa elección quedó en tercer lugar y en 2012 ocupó el tercero, la diputada con licencia superó por 30 mil sufragios el millón de votos, sin embargo, en esta ocasión sus preferencias cayeron, ya que el total de votos recibidos fue de 940 mil 212.

 

Paredes superó apenas por 1.5% a Isabel Miranda de Wallace, ya que obtuvo 15% de la votación, pero a la vista de sus resultados al inicio de la campaña, que la llegaron a situar en 36% de las intenciones de voto, da cuenta del tamaño de su derrota.

 

Pese a los resultados, la ex gobernadora de Tlaxcala, al reconocer el domingo que había sido derrotada, se ufanó de ellos y dijo que su partido había conseguido el segundo lugar, lo que no ocurría desde el año 2000.

 

Criticada porque su campaña era casi invisible, porque la mayoría de sus actos eran cerrados y hubo pocos actos multitudinarios, Paredes no levantó ni con la ayuda de último minuto que le envió el candidato del PRI, Enrique Peña, que comisionó a la Secretaría de Organización del partido para que hiciera campaña en la capital a fin de evitar que el tricolor fuera arrollado.

 

En los últimos 10 días, brigadistas del PRI se situaron en avenidas y sitios de mucha circulación para promover el candidato presidencial, pero sin poner mucha atención en la aspirante a la jefatura de Gobierno.

 

De hecho, en el último acto masivo de Peña Nieto en el DF, un cierre en el Estado Azteca al que acudieron más de 100 mil personas, Paredes no tomó la palabra y su último acto fue un encuentro, a puerta cerrada, en un restaurante.

 

La candidata al Gobierno del DF recibió cerca de 300 mil votos menos que los alcanzados por Peña Nieto, quien logró un millón 244 mil votos; de éstos, un millón 42 mil fueron directamente ganados por el PRI.

 

Pese a que resulta notable el aumento en la votación para candidato presidencial respecto a 2006, ya que Roberto Madrazo sólo recibió 413 mil sufragios, la cifra también hace evidente que fue el aspirante presidencial quien impulsó las simpatías para su partido porque su carta fuerte, la que a fines de 2011 se consideraba posible ganadora de la jefatura de Gobierno, apenas alcanzó 15% de la votación.