WASHINGTON. Los padres de Michael Brown anunciaron hoy que demandarán al policía blanco Darren Wilson, quien mató a tiros al joven afroamericano de Ferguson (EU), cuando iba desarmado, y que el miércoles fue exonerado de violación de los derechos civiles.

 

El abogado de la familia, Daryl Parks, hizo hoy el anuncio, del que se han hecho eco los medios locales, en una rueda de prensa en la iglesia bautista de San Marcos, en el norte del condado de San Luis, cerca de la localidad de Ferguson.

 

La muerte del joven, de 18 años, provocó una ola de protestas y disturbios con decenas de detenidos y reabrió el debate sobre la discriminación racial por parte de la Policía.

 

La demanda se interpondrá por la vía civil y, con ella, la familia busca obtener una compensación económica, después de que la vía penal se cerrara el 24 de noviembre pasado, cuando un gran jurado decidió no presentar cargos por homicidio contra el agente.

 

El Departamento de Justicia de Estados Unidos dio un paso más y exoneró a Wilson de haber incumplido la ley de derechos civiles cuando disparó contra el joven afroamericano.

 

La investigación de la Justicia, de siete meses, concluyó que no existen pruebas suficientes para dudar de que Wilson temía por su seguridad cuando disparó contra Brown y que, por tanto, actuó guiado por el miedo y no por prejuicios raciales.

 

Los padres del joven nunca han aceptado la versión de que el policía actuó en defensa propia y han decidido demandar al agente y a las autoridades de la propia ciudad de Ferguson.

 

“Las últimas 24 horas han sido muy duras para la familia”, destacó Parks durante la rueda de prensa, en la que los padres del joven permanecieron detrás de sus letrados y en silencio, según recoge St. Louis Post-Dispatch.

 

De acuerdo con este diario, a las preguntas sobre qué día presentarán la demanda, el abogado de la familia se limitó a responder que “pronto”.

 

De forma paralela a las pesquisas sobre la muerte del joven, el Departamento de Justicia emprendió otra investigación sobre la Policía local, cuyas conclusiones muestran discriminación racial y un patrón de uso excesivo de la fuerza contra los afroamericanos.

 

El informe, de 102 páginas y divulgado este miércoles, establece que en los últimos dos años, los ciudadanos afroamericanos de Ferguson, que suponen el 67 % de la población, fueron objeto del 85 % de las detenciones de tráfico, el 93 % de los arrestos, y el 88 % de los casos en los que la Policía empleó la fuerza.

 

El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, instó ayer a las autoridades locales a tomar medidas.

 

Su Departamento tiene autoridad para forzar a las autoridades locales a ejecutar cambios y, en caso de que fracasen, denunciar a la ciudad por violación constitucional.  DM