Bernardo Benítez, padre de uno de los cinco jóvenes desaparecidos de Tierra Blanca, Veracruz, afirmó que buscará una segunda y en su caso una tercera prueba genética para comprobar que el resto óseo corresponde al de su hijo.

 

Este lunes, la Secretaría de Gobernación informó que se localizaron los restos de dos de las cinco personas desaparecidas en Tierra Blanca.  Las fosas fueron localizadas en el rancho el Limón, en el municipio de Tlalixcoyapan, los cuales fueron sometidos a estudios de ADN para examinar si correspondían con los de sus familiares.

 

En entrevista con Ciro Gómez Leyva para Radio Fórmula, Bernardo Benítez indicó que ayer la dependencia les presentó los resultados, pero su familia tomó la decisión de hacer un segundo análisis con el fin de estar más seguros de “que sí pertenece a mi hijo”.

 

Abundó que al momento ninguna organización civil se ha acercado a ellos para apoyarlos con alguna identificación y que en los próximos días definirán los pasos a seguir para realizar los exámenes correspondientes.

 

Benítez señaló que después de esta explicación del gobierno federal queda expuesta la red de complicidad que tiene la administración de Veracruz con el crimen organizado.

 

“Lo que creemos es que con esto queda al descubierto la red de complicidad que hay en el estado con el crimen puesto que estamos enterados de que ahí mismo se encontraron los restos de mi hijo. Eran cientos de fosas calcinadas en estas fosas clandestinas”, expusó.

 

“No acepto que den por muerto a mi hermano”

 

Por su parte, Adriana González Díaz expuso que ella no se conforma con un pedazo de tela y una costra de sangre en un árbol para comprobar la muerte de su hermano Alfredo González Días.

 

“De mi hermano no hay ningún resto, no me entregaron nada. Me dijeron del hallazgo de un pedazo de tela y del cuerpo de él, que una costra de sangre en un árbol y a mí no me los han mostrado para corroborar que sean de él”, precisó.