A partir de esta semana, más de 90 organizaciones civiles y miembros de la academia, como Amnistía Internacional, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Centro de Análisis e Investigación Fundar y la Universidad Iberoamericana, entre otras, vigilarán el proceso de consulta que la Semarnat debe realizar a la tribu yaqui, de Sonora, para la operación del Acueducto Independencia.

 

El 8 de mayo pasado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) violó el derecho de la etnia para manifestar su opinión sobre la construcción de este acueducto, por lo que invalidó el Manifiesto de Impacto Ambiental, decisión que ratificó el 7 de agosto, y ordenó a la dependencia realizar una consulta a la tribu para determinar las afectaciones que les traerá la obra.

 

Pese a que el 17 de octubre la Semarnat inició el proceso de consulta para establecer el nuevo manifiesto, la tribu consideró insuficiente la información proporcionada por las autoridades a la tribu sobre el acueducto, que consta de un disco compacto y un folleto bilingüe con información técnica, cuando lo que solicitan son asambleas con cada comunidad para que se les explique a detalle la obra.

 

A casi siete meses de que la SCJN fallara a favor de la consulta a la etnia, asociaciones civiles y académicos pusieron en marcha un movimiento para vigilar dicho procedimiento, con el fin de documentar las posibles irregularidades que se den en este proceso.

 

“No queremos pensar que la consulta sea sólo un proceso para legitimar el desalojo de agua, por eso la importancia de que se constituya esta Misión Civil de Observación”, declaró Mario Luna, secretario tradicional de la tribu yaqui.

 

Por su parte, Rodrigo Gutiérrez, representante del grupo redactor de la Guía Metodológica para la vigilancia de la consulta, conformado por la UNAM, Radar y Fundar, consideró que el carácter previo de la consulta ya está violado: “El hecho de que se esté sacando agua del río Yaqui considera un daño irreparable y, de acuerdo con la resolución de la SCJN, el proyecto debe detenerse”.

 

Han transcurrido 190 días desde que la tribu yaqui inició bloqueos diarios en la carretera federal México-Nogales como medida de protesta por la construcción del acueducto. Esta semana, los bloqueos se incrementaron de las 6:00 a las 19:00 horas todos los días, lo que impide el paso de transporte de carga y sólo permite el tránsito a pasajeros.

 

Mario Luna dijo que los bloqueos y la resistencia yaqui continuarán hasta que se detenga el trasvase del río Yaqui para abastecer a la población de Hermosillo.