El gobierno federal ha propuesto –vía el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para 2015- un fuerte incremento de 41.8%, en términos reales, de las “aportaciones estatutarias al seguro de retiro, cesantía en edad avanzada y vejez”.

 

En otras palabras, en el PPEF 2015 se observa un incremento importante en el gasto público de más de dos mil millones de pesos, presumiblemente (porque no hay un explicación pública al respecto, ni se ha modificado el contrato colectivo de trabajo de Pemex en este renglón) destinado a la transición del régimen de pensiones de los trabajadores de Pemex a un esquema de cuentas individuales, derivado de la reforma energética.

 

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Las cuentas y el análisis de este rubro del PPEF lo hizo Alejandra Macías Sánchez, investigadora del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), en un breve documento publicado recientemente.

 

Lo explica así Macías a la letra: “Una posible respuesta (al fuerte incremento al que nos referimos) es que el Gobierno Federal crea para 2014 el Régimen de Incorporación al Seguro Social (RISS) con el decreto correspondiente publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF) emitido el 8 de abril de 2014, el cual entró en vigor el 1 de julio del mismo año.

 

Este régimen tiene como objetivo principal incorporar a los trabajadores que ya se encuentren dentro del Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) al IMSS, otorgando subsidios de hasta 50% en cuotas obrero-patronales y va disminuyendo durante 10 años.

 

Sin embargo, el aumento en aportaciones no se ve acompañado por un crecimiento en las cuotas sociales que se destinarían a las cuentas individuales de los nuevos trabajadores.

 

Otra respuesta es que la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria ya incluye el mandato para considerar el presupuesto necesario que debe destinarse al número de trabajadores de Pemex que transitarían a un esquema de cuentas individuales, debido a la reforma energética.

 

Pemex cuenta con pasivos de gran tamaño, entre ellos las pensiones en curso y los derechos laborales de los trabajadores. Para poder llevar a cabo la reforma energética el Gobierno Federal se hizo cargo de parte de estos pasivos con la finalidad de que Pemex se convierta en una empresa que compita con las empresas del mismo rubro internacionales.

 

Es por esta razón que los recursos de las pensiones en curso de Pemex y CFE presentan aumentos reales considerables y que las aportaciones estatutarias al seguro de retiro, cesantía por edad avanzada y vejez muestran un crecimiento de 41.8%.

 

Ahora, ¿por qué el presupuesto de cuota social no aumenta? Los trabajadores de Pemex no cotizan a IMSS o ISSSTE, por tanto no es posible, actualmente, considerar una cuota social, siempre que ésta dependa de la institución que provee servicios de salud al trabajador.

 

De hecho, este tema queda sin respuesta, ya que Pemex cuenta con su propio servicio de salud, financiado por la misma empresa. ¿Pemex seguirá financiando ese sistema de salud? ¿Cómo? “Son preguntas que estaremos analizando más adelante”, dice la investigadora en el reporte que publica el CIEP.

 

Si la conjetura planteada en respuesta al fuerte incremento presupuestal para 2015 es válida, entonces el gobierno federal a través de la Secretaría de Hacienda ya dio como un hecho no sólo la modificación al contrato colectivo de trabajo de Pemex en acuerdo con el sindicato que encabeza Carlos Romero Deschamps, sino también la transición del sistema de pensiones de la petrolera a un esquema de cuentas individuales, similar al que se gestiona en la Comisión Federal de Electricidad.

 

Así que, con el PPEF 2015 el gobierno federal ya, de facto, comenzó a hacerse cargo de los millonarios pasivos laborales de Pemex, por la sencilla razón de que la petrolera estatal sería financieramente incompetente para hacerle frente a los grandes consorcios petroleros del mundo, una vez que se abra el mercado local.