Viernes 29 de Agosto, 2014

Obama sopesa “acción ejecutiva” para frenar violencia por las armas

Este martes, el vicepresidente Joe Biden presentará recomendaciones para evitar tragedias por la falta de control en armas de fuego

Se prevé que entre las recomendaciones que presente Biden mañana figure una medida para renovar una ley federal que prohíbe las armas de asalto. Foto. AP

WASHINGTON. El presidente de EU, Barack Obama, afirmó hoy que estudiará posibles “acciones ejecutivas” para frenar la violencia generada por las armas de fuego, basándose en las recomendaciones que le presente mañana el vicepresidente Joseph Biden.

 

Biden presentará medidas, algunas que requerirán el sello del Congreso y otras que podrán cumplirse mediante decreto presidencial, para evitar tragedias como la masacre en Connecticut el mes pasado, dijo Obama durante la última rueda de prensa de su primer mandato en la Casa Blanca.

 

Según el mandatario, su Administración estudiará medidas “sensatas” para evitar que personas como el autor de la masacre en una escuela primaria en Newtown (Connecticut) “pueda entrar a un colegio y acribillar a un montón de niños”.

 

El mandatario insistió en que quienes se oponen a un mayor control al acceso de las armas lo hacen mediante tácticas de miedo pero aseguró que los propietarios de armas no tienen nada que temer porque no se trata de que el Gobierno federal les quite las armas.

 

Se prevé que entre las recomendaciones que presente Biden mañana figure una medida para renovar una ley federal que prohíbe las armas de asalto en EU y que caducó en 2004.

 

El Gobierno de México ha insistido en que Washington renueve esa prohibición, al señalar que muchas de las armas confiscadas en México y que nutren la narcoviolencia en ese país provienen de Estados Unidos.

 

En cuanto a temas económicos, Obama pidió al Congreso elevar pronto el tope de deuda del gobierno federal y advirtió que “las prestaciones de la seguridad social y cheques de los veteranos se retrasarán si no lo hacen”, además de que advirtió a los republicanos no pedir concesiones a cambio.

 

“Ellos no obtendrán una recompensa a cambio de no hacer quebrar la economía”, dijo en la última conferencia de prensa de su primer mandato.

 

“La fe y el crédito de los que goza Estados Unidos no son una moneda de cambio. Y es mejor que decidan pronto porque el tiempo se acaba”, manifestó.