Ante la situación de violencia que vive Michoacán, Carlos Garfias Merlos, quien será investido hoy como arzobispo de Morelia, dijo que en la iglesia católica deben de crear protocolos de seguridad con el objetivo de evitar ser víctimas de la delincuencia.

 

“En la situación de violencia e inseguridad siempre es muy importante la prevención, es un tema que es desafío permanente para la sociedad. En esta medida, con los sacerdotes tenemos que crear condiciones de prevención, y hay que buscar protocolos de seguridad que en su momento en la búsqueda de soluciones a la violencia van surgiendo”, dijo Garfias Merlos en conferencia de prensa en la Catedral de Morelia.

 

Hay que recordar que en septiembre del año pasado, el sacerdote José Alfredo López Guillén fue secuestrado y luego asesinado, un crimen que fue condenado no sólo en la arquidiócesis de Morelia, sino en toda la iglesia católica del país.

 

Garfias Merlos, quien viene de la arquidiócesis de Acapulco, dijo que a su llegada a Morelia buscará crear un pacto entre asociaciones religiosas, civiles y gobierno para afrontar el clima de violencia que pudiera haber en Michoacán, tal como lo hizo en Guerrero.

 

““En Guerrero, y buscaré hacerlo en Michoacán, logramos conformar una plataforma social donde confluimos la iglesia (católica) con las demás iglesias en un consejo interreligioso, las organizaciones de la sociedad civil, la academia, las universidades, pudimos involucrarnos con instituciones no solamente de Guerrero, sino de la Ciudad de México para conformar el Colectivo Guerrero es Primero en la conciencia de que si se resuelve la situación de Guerrero se ofrecerá una alternativa contra la violencia en México”, aseguró.

 

Garfias Merlos será investido hoy como arzobispo de Morelia por el nuncio apostólico Franco Coppola, en una misa a celebrarse en el estadio Venustiano Carranza de la capital de Michoacán al mediodía.

 

 

OR