EL CAIRO. La nueva víctima es el cooperante británico David Haines, secuestrado en marzo de 2013 en la frontera de Siria con Turquía cuando colaboraba con la Agencia de Cooperación Técnica y Desarrollo (ACTED) de Francia.

 

El vídeo difundido por los extremistas tiene la misma factura que los que mostraban las decapitaciones de los periodistas estadunidenses James Foley y Steven Sotloff.

 

En el vídeo de la ejecución difundido por los yihadistas aparecen primero imágenes del primer ministro británico, David Cameron, y luego de Haines, vestido de naranja y arrodillado.

 

“Quiero decir que considero a David Cameron el responsable de mi ejecución”, dice Haines, que señala como razón la participación de Reino Unido en la coalición de Estados Unidos.

 

El verdugo dice en las imágenes que la “alianza con Estados Unidos” solo llevará a Cameron “y a su gente” a “otra guerra sangrienta e imposible de ganar”.

 

El primer ministro británico, David Cameron, sostuvo que: “No podemos dejar pasar esto de largo si queremos mantener seguro nuestro país. Tenemos que confrontar esta amenaza. Paso a paso, debemos hacer retroceder, desmantelar y destruir al Estado Islámico y lo que representa”, dijo tras reunirse en Londres con responsables militares, diplomáticos y de inteligencia de su gobierno.

 

Cameron dijo que la estrategia de su Gobierno se “intensificará” y subrayó que está preparado para dar “cualquier paso que sea necesario para manejar esta amenaza y mantener a salvo el país”.

 

“No se trata de desplegar tropas británicas sobre el terreno, sino de trabajar junto con otros para extinguir esta amenaza terrorista”, detalló el primer ministro.

 

Blair fue enfático sobre su intención que apunta a “cazar” a los responsables de la muerte del cooperante para “llevarlos ante la justicia, sin importar el tiempo que cueste”.

 

La condena internacional a este asesinato ha sido unánime. También en Oriente Medio países como Egipto han lamentado este acto “bárbaro, atroz y totalmente incompatible con las enseñanzas de la religión islámica”.

 

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, uno de los principales grupos que documenta las atrocidades cometidas por ambos bandos en el conflicto sirio, denunció que esa “acción criminal y cobarde no representa al pueblo sirio”.

 

“Este brutal suceso afectó a una persona que presentó nobles servicios al pueblo sirio y que intentó sembrar la alegría y la esperanza”, subraya la nota del Observatorio.

 

Sobre el terreno, al menos diecisiete yihadistas del EI murieron en bombardeos del ejército sirio contra un campamento de la organización en el noreste de Siria.

 

Otros quince miembros del EI perecieron en combates con la milicia Unidades de Protección del Pueblo Kurdo en la provincia de septentrional de Al Hasaka, donde los kurdos asesinaron además a 19 civiles, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

 

David Haines, de ingeniero a cooperante humanitario

 

David Haines, el rehén británico de 44 años asesinado por la organización yihadista Estado Islámico (EI), era un ingeniero militar que abandonó la Real Fuerza Aérea (RAF) británica para dedicarse a la cooperación humanitaria.

 

Haines, nacido en Holderness, en el norte de Inglaterra y criado en Escocia, fue secuestrado en marzo de 2013 junto con su compañero italiano Federiko Motka, liberado más tarde, cuando llevaba pocos días en Siria tratando de dar con un lugar adecuado para instalar un campo de refugiados de la ONG francesa Agencia para la Cooperación Técnica y el Desarrollo (ACTED).

 

El británico llevaba quince años dedicado a la ayuda humanitaria, desde que abandonó su trabajo en el mantenimiento de aeronaves en el ejército británico, en el que se alistó a los 17 años.

 

Durante una misión de la ONU en los Balcanes, Haines decidió darle un nuevo rumbo a su vida.

 

Se unió primero a la organización humanitaria alemana ASB y colaboró en trabajos de reconstrucción de la Croacia de posguerra, y más tarde colaboró con otras ONG.

 

En abril de 2011, se unió a Handicap International como responsable de su misión en Libia, dedicada a limpiar campos de minas y colaborar con la educación sobre los peligros de esos explosivos.

 

Un año después, se desplazó a Sudán del Sur para trabajar con Nonviolent Peaceforce, una organización comprometida con poner en marcha iniciativas pacíficas en ambientes en los que reina la violencia.

 

Haines estaba casado desde 2010 con su segunda mujer, Dragana, de origen croata, a quien conoció durante sus trabajos en la zona y con la que tenía una hija de cuatro años.

 

Su otra hija, adolescente, vive en Escocia y es fruto de su primer matrimonio, con Louise, su amor de la infancia.