Disminuir la ingesta de carbohidratos como las harinas y evitar las bebidas azucaradas como los refrescos y jugos, son las principales recomendaciones que los especialistas hacen a la población en su lucha contra la obesidad.

 

Así lo señaló Edith Hernández Tirado, jefa del Departamento de Enfermedades Crónico No Transmisibles de la Secretaría de Salud del Estado, en el marco del Día Mundial de la Lucha contra la Obesidad que se conmemora cada 12 de noviembre.

 

En conferencia de prensa, dijo que está pandemia a nivel mundial es una de las alarmas que se tiene en salud pública, por ello la importancia de informar a la población en general sobre las medidas de prevención y cuidado ante este padecimiento.

 

Señaló que se trata de un padecimiento que se presenta en todas las edades debido a los estándares de vida que actualmente se llevan, y que consiste en una mayor carga energética con una disminución en lo que respecta a la actividad física.

 

En el caso de la dependencia estatal, agregó, además de dictar varias conferencias para las enfermeras, médicos y nutriólogos, también trabajan en fomentar y sensibilizar entre los poblanos sobre los estados de vida saludables para prevenirla.

 

Explicó que la campaña bajo el eslogan “Chécate” consiste en que los poblanos acudan a las clínicas y centros de salud para medirse en talla y peso, y determinar si padecen obesidad en cualquiera de sus modalidades o identificar si se está libre de riesgo.

 

Dijo que también se les orienta para que acudan con un especialista, ya que el médico será la persona indicada para indicar qué hacer y poder llevar un control de peso óptimo o evitar el sobrepeso y la obesidad.

 

“No hay dietas milagro, ni recurrir a otros métodos porque podemos descompensar a nuestro organismo y buscar otro tipo de enfermedad. Acudir con el médico porque cada uno de nosotros somos diferentes y necesitamos un tipo de alimentación diferente y el médico es la persona idónea para orientarnos”, mencionó.

 

La especialista refirió que en el caso de los niños, la mejor medida de prevención está en los estilos de vida de los padres.

 

Por ello, la recomendación es evitar consumir alimentos ricos en grasas y azúcares y optar por verduras hervidas, seguir la guía del Plato del Buen Comer como base de la dieta, consumir agua natural e incluir una actividad física que puede ser un espacio para compartir con la familia.

 

Hernández Tirado abundó que el estado de Puebla, a nivel nacional, se ubica en los últimos lugares ocupando la posición número 27 con gente que padece de este problema porque la dieta no es tan llena de harinas como en los estados ubicados en la zona norte del país.