Elvira Salazar, nacida en Monterrey, Nuevo León, llegó hace 7 años a vivir a Houston, Texas, formó una familia al lado de su esposo con quien hoy tienen tres hijos de 5, 3 y un año.

 

El huracán Harvey trajo incertidumbre, angustia y aprendizaje a esta familia que viven al sur de la ciudad.

 

“Es la primeras vez que vivo algo así aquí en EU, cuando era niña me tocó el huracán Gilberto en Monterrey y sí recuerdo que caían cosas, el aire estaba muy fuerte”.

 

Elvira relata que la noche del jueves, un día antes de que Harvey tocara tierra en Texas, ya escuchaba algunas noticias y decidió ir a comprar algunas cosas al supermercado el viernes, sin embargo ya era un poco tarde, pues no encontró casi nada.

 

“Los alimentos casi agotados, no había leche, huevos, fruta ni pan, una que otra cosa, los estántes vacíos”. Afortunadamente tenía alguna despensa en casa.

 

Narra que al principio no se veía tan mal, llovía constante, pero nada fuera de lo normal para tiempo de lluvias. De cualquier manera decidió quedarse en casa, como lo indicaban las instrucciones de seguridad.

 

“Fue hasta el sábado por la noche, cuando en cosa de media hora, empezó a subir el agua y se empezaron a inundar las calles… me inquieté cuando ví en las noticias que ya estaban rescatando gente en lanchas en la esquina de la colonia”.

 

Su esposo, quien nació en Houston, ya había vivido otros episodios de inundaciones y decidieron subir algunos de sus muebles, aunque el agua no entró en su hogar.

 

Las cosas se complicaron con el paso de los días. “Ya no teníamos casi leche ni fruta para los niños y les dábamos de a poquito, uno como quiera, con galletas, una lata, pero ellos…”

 

Ya para el martes se podía salir a las calles, pero la angustia seguía, en el supermercado habían colas de hora y media y sólo para entrar a encontrar muy poco, su amiga se formó y apenas le pudo conseguir 3 manzanas y dos bananas, su esposo un galón de leche.

 

“No estábamos preparados… Mi mayor preocupación es que esto durara más, pero el fin de semana pasado ya encontramos de todo en la tienda”.

 

En algunos lugares todo va regresando poco a poco a la normalidad. Sin embargo al pasar por su antigüa casa en el mismo vecindario vieron a muchos vecinos con todos sus muebles afuera.

 

La gente está en arduos labores de limpieza.

 

Mirna, la señora que ayuda a Elvira con el cuidado de sus hijos y su hogar ya regresó a trabajar. “A ella no se le inundó su casa, pero la tiene llena de familiares que sí fueron afectados en sus hogares”.

 

Ha sido una experiencia difícil, que deja enseñanzas a ésta y otras familias.

 

Alerta, ahora por Irma

Florida y Puento Rico declararon estado de emergencia por el huracán Irma que ayer alcanzó categoría 4 de 5 en la escala de Saffir Simpson en su trayectoria por el Caribe. Los puertorriqueños acudieron ayer en masa a supermercados, tiendas y centros comerciales de toda la isla para estar preparados para el paso del ciclón.

 

Según el Centro Nacional de Huracanes de EU, ayer los vientos de Irma crecieron a 215 kilómetros por hora, mientras la tormenta se mueve hacia el oeste a 20 kilómetros por hora a través del Caribe.

 

caem