Un juez autorizó por primera vez en la historia de México la importación de una sustancia derivada de la mariguana que se utilizará dentro del tratamiento médico de una niña de ocho años que padece fuertes episodios de epilepsia, explicó hoy a Efe el abogado de la familia, Fabián Aguinaco.

 

“Es un parteaguas en nuestro país porque el tema de la mariguana ha sido muy complicado. Lo importante de esto es la diferencia que se ha marcado frente a una política de prohibición con todas las conductas relacionadas con el cannabis”, dijo el letrado.

 

El juez tercero de Distrito en Materia Administrativa, Martín Santos, concedió el 17 de agosto un amparo que ordena a las autoridades permitir que los padres de Graciela Elizalde Benavides importen una medicina con cannabidiol, una sustancia prohibida por la Ley General de Salud de México.

 

En el juicio, los abogados apelaron que hay artículos de esta ley inconstitucionales porque “violan varios derechos humanos de gran importancia”, como el derecho a decidir, a la dignidad de la persona, a la libertad individual o a vivir sin dolor, indicó Aguinaco.

 

Graciela padece el síndrome Lennox-Gastaut, una enfermedad que se le ha ido agravando con el tiempo y le provoca alrededor de 400 episodios de convulsión diarios, incluso cuando duerme, describió.

 

Anteriormente, los padres habían suministrado a la niña medicamentos lícitos y en 2013 se le realizó una callosotomía, un corte en la banda de fibras que conecta los hemisferios cerebrales.

 

Sin embargo, dichas medidas resultaron “inútiles” y no mejoraron la salud de Graciela, afirmó el abogado.

 

Es por ello que decidieron acudir al cannabidiol, una sustancia que relaja los músculos y se ha mostrado exitoso en distintos casos de Estados Unidos y Europa.

 

En 20 estados de Estados Unidos y en Europa esta sustancia sí está permitida, subrayó Aguinaco.

 

El juez, “comprendiendo la trascendencia y el interés superior de esta niña”, autorizó “la importación, portación y consumo” de esta sustancia para este caso en particular.

 

En su resolución, el juez determinó que previo a suministrarle el medicamento a la niña profesionales especializados deberán elaborar un informe, vigilar y establecer las dosis que ha de recibir.

 

Aguinaco calificó este veredicto de “histórico” y de “valiente” y recordó que esta decisión todavía puede ser apelada por las autoridades, aunque de momento no lo han hecho.

 

Los padres, residentes en Monterrey han planificado ya un viaje a Estados Unidos a finales de septiembre para que la niña sea visitada por médicos especializados y le prescriban la medicina.