LINCOLN. Nebraska anuló la última prohibición existente en Estados Unidos para dar permisos de conducir a jóvenes que llegaron al país siendo niños, después de que la Legislatura anulara un veto del gobernador republicano.

 

Los senadores de la Legislatura estatal unicameral desecharon por 34 votos a favor y 10 en contra el veto impuesto por el gobernador republicano Pete Ricketts, quien había respaldado la línea dura de su predecesor en el sentido de negarse a entregar esas licencias a los jóvenes que por decreto presidencial están protegidos temporalmente de la deportación.

 

Los senadores que avalaban el plan en Nebraska sostuvieron que los jóvenes no debían ser castigados por los actos de sus padres y señalaron que son activos contribuyentes de la economía.

 

“Otros 49 estaos reconocen esta hipocresía… que sean 50”, declaró el senador Mike Gloor.

 

El presidente Barack Obama anunció una acción ejecutiva en 2012 para dar a los jóvenes número de seguridad social, permisos de trabajo de dos años y protección contra deportaciones. Aunque inicialmente pocos estados anunciaron que se negarían a entregar las licencias, sólo Arizona y Nebraska adoptaron medidas para excluirlos de ese beneficio. En julio, un tribunal bloqueó la ley de Arizona.

 

Esta categoría aplica para los jóvenes que tienen al menos 15 años, que llegaron al país antes de cumplir 16 y que para 2012 tenían menos de 31 años, que hayan vivido continuamente en Estados Unidos desde 2007 y que estuvieran estudiando o a punto de graduarse. Se calcula que unos 2.700 beneficiarios de este programa viven en Nebraska.

 

El gobernador Ricketts vetó la iniciativa el miércoles diciendo que aquellos que viven sin permiso en el país no deberían tener los privilegios que son para residentes legales, y que la iniciativa hará que millones de inmigrantes obtengan licencias si la propuesta de Obama para extender el estatus de deportación diferida es ratificada por cortes federales.

 

“La decisión de la Legislatura de dar licencias de manejo e identificaciones estatales a los inmigrantes ilegales es un beneficio inapropiado para los que no son ciudadanos”, declaró Ricketts en respuesta a la anulación.

 

La anulación es la tercera en una serie de enfrentamientos entre Ricketts y los senadores y la votación del jueves se dio un día después de que la Legislatura anuló la pena de muerte en un histórico fallo y dos semanas después de que los legisladores derogaran una ley del gobernador para subir los impuestos al combustible.  DM