PARÍS. La directora general de la UNESCO, Irina Bokova, aseguró este viernes durante la cumbre COP21, en París, que una de las grandes tareas de la humanidad es educar y concienciar sobre el cambio climático, así como la necesidad de explicar que son las mujeres y las niñas quienes más sufren sus efectos.

 

“Todos los desafíos del cambio climático tienen rostro de mujer. En muchos países en desarrollo, son las mujeres las que sufren sus efectos, en cuanto al agua, la sequía, la energía”, declaró la máxima responsable de la agencia de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

 

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la mujeres representan en promedio el 43 % de la fuerza laboral agrícola en los países en desarrollo. En Asia y África esa tasa aumenta al 80 % y son ellas las responsables de traer agua de los ríos o manantiales, tareas que minimizan sus posibilidades de escolarización.

 

La encargada de la UNESCO celebró que este año exista una jornada dedicada a la educación,  un espacio que permita cambiar la mentalidad de las personas y generar conciencia sobre la importancia de este sector de la población en la lucha contra el cambio climático.

 

En su ponencia, la máxima responsable de dicha organización consideró que la única solución posible para contener el aumento de la temperatura pasa por el entendimiento y la acción entre los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado. Además de explicar los beneficios que trae consigo invertir en economías verdes al generar crecimiento.

 

Al finalizar su discurso, Bokova abogó para que los países desarrollados apoyen a las regiones con problemas de pobreza y del desarrollo sostenible. “”Las negociaciones de esta conferencia también son para crear un fondo de 100.000 millones de dólares, anuales a partir de 2020, para apoyar a los que no pueden resolver ellos mismos el problema”, recordó Bokova.