En la recta final de su actividad política al interior del Congreso de la Unión, previo a inscribirse al proceso electoral en puerta y buscar (por segunda ocasión) la gubernatura de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo asegura que se debe concretar un gran acuerdo por Michoacán para recuperar la gobernabilidad en el estado.

 

En entrevista con 24 HORAS, el presidente de la Mesa Directiva de San Lázaro reconoce que el PRD mantiene el espíritu original de defender los derechos humanos, sin embargo, acepta que casos como el de Iguala, o la aparición de nuevas organizaciones de izquierda, como Morena, representan un reto para el perredismo nacional.

 

Aureoles Conejo asegura que su intención al buscar la candidatura por Michoacán es resolver la grave situación en su entidad natal, provocada por la infiltración del narcotráfico en actores políticos, para lo cual, entre otros planteamientos, buscará formar un gobierno de coalición.

 

Al presidir la Mesa Directiva, ¿cumplió con las expectativas de su partido?

 

La satisfacción se cumple, siempre y cuando se haya cubierto la tarea en el Pleno; porque mi responsabilidad, una vez electo, es con el Pleno de la Cámara, es decir, representar al Congreso de Unión. Claro que será muy honroso que la expectativa de mi grupo parlamentario se cumpla, pero sobre todo la de quienes integramos ésta Cámara y a quienes represento por mandato de Ley en su totalidad.

 

A través de los años, ¿cómo ve al PRD hoy?

 

Estoy convencido que la motivación del PRD desde su origen está vigente: la defensa de los derechos, alzar la voz en contra de la injusticia, la inequidad, la marginación, el abandono en el que viven millones de mexicanos aún, de jóvenes sin posibilidades de tener un acceso a mejores condiciones de bienestar.

 

Para la izquierda la bandera principal es la defensa de los derechos humanos, las libertades, la justicia, la igualdad y la búsqueda de mejores condiciones de vida para todos, eso sigue vigente.

 

¿Percibe avances?

 

 

Hemos avanzado, sí, sin duda, en nuestras preocupaciones originales. México logró una transición pacífica del poder. Se respeta en buena medida el voto; hubo distorsiones como su compra, el uso de los recursos públicos que han sido deviaciones, pero comparado como estábamos hace 25 años, donde todo lo decidía el gobierno y el partido único hay un cambio radical. Hay un cambio de la tierra al cielo.

 

Casos como el de Iguala, ¿merman la militancia del PRD?

 

Seguramente hechos como los acontecidos en Guerrero, que vinculan a funcionarios y servidores públicos que llegaron por las siglas del PRD, claro que pega, lastima, genera un golpeteo que lastima la imagen, el prestigio de una institución, porque el PRD es una institución de interés público. Esos hechos que cometieron individuos, personas, lo lastiman, claro que sí. Sin duda, y es parte de las cosas que deben irse acomodando.

 

¿Y la aparición de otras organizaciones políticas como Morena?

 

En alguna medida los partidos políticos compiten por el electorado, porque los partidos políticos nacieron para acceder al poder público, esa es su misión. Las reglas que tenemos es que el poder público se gana con votos expresados por los ciudadanos en las urnas. Si hay otro partido que te compite ese mismo electorado, sí te resta esa condición, qué tanto no lo sé, pero si te resta. Al final esa no debe ser la preocupación, porque particularmente con expresiones políticas como Morena, PT, o Movimiento Ciudadano teóricamente estamos buscando lo mismo, que es la transformación del país.

 

¿Y de las otras dos nuevas agrupaciones?

 

Sí te resta presencia en ciertos sectores, hay competencia por la misma clientela, por los mismos electores, sí, pero al final la búsqueda es el mismo objetivo. Yo digo, bienvenida la competencia; qué bueno que haya opciones para los ciudadanos y que hayamos roto el monopolio de acceso al poder, el bipartidismo, el tripartidismo. Que haya opciones y que la gente tenga posibilidades de participar, porque al final de cuentas lo bueno es que la gente participe y se exprese.

 

¿Silvano Aureoles contra quién va a competir en Michoacán?

 

Es claro, será entre las fuerzas de los partidos políticos. En Michoacán hay una condición muy particular, hay tres fuerzas políticas, que desde hace varios años se dividen las simpatías del electorado. No veo algo distinto en el proceso electoral, con otros donde la situación electoral estará en tercios; y que en esa condición cualquier partido o candidato puede tener el tercio mayor.

 

De los contrincantes ¿quién será su principal adversario?

 

No son las fuerzas políticas ni sus candidatos. Es el desencanto de los ciudadanos, la apatía generalizada, el abstencionismo; en otro frente, los grandes problemas que padecemos: la inseguridad, el desempleo, los bajos niveles de ocupación, problemas de acceso a los servicios, generación de oportunidades para los jóvenes.

 

¿Le preocupan los jóvenes?

 

Somos un estado muy rico, pero en la inmovilidad, dónde no hay condiciones para generar oportunidades de bienestar para los jóvenes, son los que más han pagado el costo de una situación como la que vive mi estado. No veo una disputa entre las fuerzas políticas, los partidos, ni los candidatos, porque al final del camino eso acabará en un reparto de culpas, y a Michoacán no le ha ayudado el reparto de culpas, a Michoacán lo que le va ayudar ahora es que retomemos las preocupaciones de a diario de los michoacanos que buscan salir adelante, convirtiéndolos en el tema central de la agenda.

 

¿Considera harta de sociedad de los políticos?

 

La sociedad no va a reconocer que la clase política vaya a confrontarse, a descalificarse, eso es un ingrediente más a la, de por sí, debilitada condición que vive la entidad, donde hay signos de inestabilidad, de rompimiento del Estado de derecho. Si a eso le sumas pleitos a la clase política… yo digo que Michoacán no se lo merece, entonces por eso creo que son estos temas los que nos deben de preocupar.

 

Ya se reunió con Cuauhtémoc Cárdenas, ¿lo va a hacer con Fausto Vallejo?

 

Nos hemos encontrado, platicamos. Siendo gobernador en turno me pidió espacio, apoyo, nos reunimos acá en la Cámara, yo los invité, porque yo creo que es una ruta de inclusión y de suma, no de confrontación, ni de división.

 

Si es electo, ¿a quién recurriría para integrar su administración?

 

Ando planteando una agenda común, para que, independientemente de quién gane, lo que esté por delante sean los temas de Michoacán, no las preocupaciones de un partido, de un candidato, sino los temas de la entidad.

 

¿A quién invitaría?

 

Yo he pensado en un gobierno plural, un gobierno incluyente. He hablado de un gobierno de coalición, no podrá ser legal porque no está en la Ley, pero en los hechos eso puede ser, estoy convencido de que, para recuperar la gobernabilidad plena, Michoacán requiere concretar un gran acuerdo, a lo mejor no unánime, pero si con un amplio consenso que nos permita dar pasos en el sentido que hoy demandan los michoacanos para atender los dos grandes retos que tenemos enfrente: el empleo y las oportunidades.

 

¿Considera este acuerdo como una prioridad?

 

 

Hay que sacar al estado de la situación en la que está y evitar el riesgo de que se agudicen los conflictos sociales, la inestabilidad, y en consecuencia que se aleje la posibilidad de un estado de bienestar para la gente.

 

¿Qué le preocupa más de Michoacán?

 

La problemática de los jóvenes y las personas en grado de vulnerabilidad. Debemos aumentar la cobertura en educación, que es muy baja, estamos a diez puntos de la media nacional; ampliar la cobertura en educación superior; tenemos que mejorar la educación básica; generar masivamente las oportunidad de deporte, de cultura, de opciones para los jóvenes.

 

¿Es una prioridad la seguridad pública?

 

Claro, hay que invertir para generar empleo y oportunidades; esa será la principal solución para abatir el problema de la inseguridad.

 

¿Qué sistema aplicaría?

 

Hay que profesionalizar los puestos de seguridad, poner filtros de control para garantizar que tenga personas debidas y la formación adecuada. Hay que revisar cómo están formadas las diversas policías, debe de haber todo una estrategia profesional para cumplir con todos los estándares que establece la regla. Pero la principal tarea, sea quien sea quien llegue a hacer esta tarea, tendrá que empezar por recomponer el tejido social.