WASHINGTON. El secretario de Seguridad Nacional de EU, John Kelly, consideró hoy que México puede ser un gran aliado de Estados Unidos en la lucha contra el tráfico de heroína y metanfetaminas, de la misma forma que Colombia colabora con Washington para combatir el contrabando de cocaína.

 

Ante un comité de la Cámara de Representantes, Kelly consideró que México puede convertirse en un “gran aliado” si EU le ayuda a erradicar los cultivos de amapola, de cuyo bulbo se extrae una goma con la que se elabora la heroína y otras sustancias, como el opio y la morfina.

 

“Creo que un enorme aliado puede ser México, por ejemplo, si le ayudamos a ir contra los cultivos de amapola, si les ayudamos a ir contra los laboratorios de producción y si les ayudamos a ir contra la heroína y las metanfetaminas mientras se mueven antes de llegar a la frontera”, consideró Kelly.

 

Kelly, un general retirado que conoce bien América Latina, puso como ejemplo de esa colaboración a Colombia, el “aliado más cercano” de Estados Unidos en Latinoamérica.

 

“Si las drogas llegan a EU hemos perdido. Y pondré de ejemplo la cocaína en Colombia. El año pasado, nuestros amigos de Colombia, nuestros aliados más cercanos en Latinoamérica, erradicaron decenas de millones de plantas de cocaína, incautaron toneladas de cocaína y destruyeron centenares de laboratorios”, subrayó.

 

Esa cocaína nunca llegó a Estados Unidos”, resaltó Kelly, que explicó que si la cocaína no es detenida en Colombia y llega hasta Centroamérica, entonces es imposible detener su entrada en EU.

 

De esta forma, el titular de Seguridad Nacional defendió el enfoque de la “guerra contra las drogas” y abogó por perseguir a los criminales en los países donde se produce y por donde transita la droga.

 

No obstante, apostó por complementar los planes de colaboración con otros países con un esfuerzo a nivel nacional para erradicar el masivo consumo de drogas en EU, donde las muertes por heroína se han multiplicado en los últimos años, especialmente entre la comunidad blanca de clase media.

 

“La gente en el sur mira al norte y dice: ¿qué tal si dejan de culparnos a nosotros por no hacer lo suficiente para acabar con el tráfico de drogas? ¿Qué tal si ustedes paran la demanda y así el tráfico de drogas puede desaparecer?”, argumentó Kelly, exjefe del Comando Sur, encargado de las operaciones en América del Sur y Central.

 

En su mandato al frente del Comando Sur (2012-2016), bajo el Gobierno del expresidente Barack Obama, Kelly forjó alianzas con Colombia, Chile u Honduras, a través de maniobras o programas de entrenamiento y formación.