La sede del Partido Acción Nacional (PAN) se convirtió en un ring boxístico anoche durante el debate entre los dos candidatos que buscan la presidencia nacional del blanquiazul, Gustavo Madero y Ernesto Cordero, quienes se increparon por favorecer al partido en el poder (PRI) y al presidente Enrique Peña Nieto.

 

Como verdaderos púgiles, con los guantes afilados, los candidatos saltaron al cuadrilátero del Auditorio Manuel Gómez Morín. La pelea fue transmitida vía internet y, según reportan algunos aficionados blanquiazules, la señal falló en todo momento.

 

Cordero, de corbata plateada, salió con enjundia de su esquina y fue el primero en asestar un derechazo que pegó directo en el pecho de su adversario, a quien culpó de dividir a Acción Nacional, de mantener a una dirigencia alejada de su militancia, de un partido sin rumbo “que no se distingue del PRI; la continuidad de una dirigencia que se avergüenza de su historia, de su pasado y de su presente, una dirigencia encerrada en sí misma”.

 

Madero, de corbata azul rey, tardó unos minutos en reaccionar, titubeo como si no esperara un golpe de esa magnitud y solo alcanzó a cubrirse los golpes de su contendiente de la Ciudad de México.

 

El primer asalto lo ganó Cordero. Ambos contrincantes se fueron a sus esquinas y esperaron a que el réferi, Adriana Pérez Cañedo, hiciera sonar la campaña para un nuevo asalto.

 

Cordero salió inspirado en el segundo round. Lanzó ganchos, jabs, hacía juego de pies, todo esto mientras culpaba a Madero haber roto la unidad del blanquiazul “cuando defendió más al PRI de Peña Nieto que a los gobiernos del PAN”, además, “la dirigencia (al mando de Madero) permitió que se manipulara el padrón con afiliaciones masivas para ayudar a sus amigos”.

 

Sin embargo, el de Chihuahua, que busca mantener su título como presidente del PAN, reaccionó y paró en seco a su rival con un verdadero uppercut. “Tú, Ernesto, tuviste que esperar 107 quincenas para cobrar de gobiernos panistas antes de afiliarse al PAN”… “cuanto tú fuiste Secretario de Hacienda doblaste el presupuesto de los gobernadores, en especial el de Peña Nieto, le doblaste un 100%, de 90 a 180 mil millones de pesos”, fueron algunos de los embates contra Cordero.

 

Madero siguió atacando a un atónito Cordero: “lo grave no fue eso, es sin restricción de transparencia ni rendición de cuentas, pavimentándole el camino para que el señor (Enrique Peña Nieto) pudiera anunciarse en todos lados y ganar la Presidencia de la República. Fue en ese momento cuando el PRI se fortaleció y el PAN se debilitó”.

 

Antes de sonar la campaña para terminar el segundo round, Cordero quiso defenderse, pero sus golpes fueron débiles y aventó el golpe de los “moches” para tratar de detener los golpes de Madero. “En los gobiernos del PAN no había asignaciones discrecionales como las que tú defiendes a través de los moches”.

 

Y en un último golpe, ya cuando la campaña había sonado, el de corbata plateada reclamó: “nosotros queremos cambiar a Acción Nacional para que nunca más ninguna dirigencia deje tirada a sus candidatas o a sus candidatos”.

 

Ya en el tercer round, la pelea fue más fuerte, los contrincantes ya se habían estudiado el uno al otro.

 

Madero puso la guardia para defender las acciones del Pacto por México. Dijo que las reformas aprobadas en 2013 tienen un ADN panista. Mientras Cordero atacaba diciendo que la dirigencia del PAN, con Madero, co-gobierna con el PRI y que el blanquiazul ha perdido en los últimos tres años nueve millones de gobernados.

 

En un contrataque que hizo temblar a la esquina del capitalino, Madero dijo: “triste, realmente triste, un señor actuario manejando las cifras con tanta torpeza. Comparas 2010, 2010 te recuerdo, Ernesto, yo asumí la presidencia del partido en diciembre 5 del 2010; 2010 no fue mi responsabilidad”.

 

Madero dijo que en 12 años de gobierno (2000-2012), el PAN no pudo frenar el autoritarismo ni los monopolios.

 

Antes de sonar la campaña para finalizar la pelea, Cordero asestó: “el PAN debe regresar a su mística y recuperar su dignidad”. En tanto, su rival acabó con un recto a la mandíbula de Cordero, a quien le dijo que él no estaba afiliado ni cuando ganó Vicente Fox la presidencial en 2000 ni, mucho menos, cuando ganó Felipe Calderón en 2006.

 

Después del encuentro ambos panistas se declararon vencedores, pero la decisión final será en la pelea en las urnas del 18 de mayo, donde 217 mil 593 panistas, con opción a voto, elegirán al siguiente presidente del PAN en México.