José Luis Luege Tamargo, quien fuera secretario de Medio Ambiente entre 2005 y 2006, aseguró ayer que el hecho de la destrucción del manglar de Tajamar en Cancún fue por un acto de corrupción de funcionarios que mantuvieron escondido el proyecto durante el panismo, para ahora, al amparo de la nueva administración, llevar a cabo el ecocidio, del cual deslindó a los gobiernos panistas.

 

“Lo extraño es por qué se mantuvo vivo ese proyecto, aquí mi deducción es corrupción, por alguna razón el documento se mantuvo escondido en las pasadas administraciones y qué casualidad que surge en esta administración y lo desarrollan”, dijo.

 

El permiso para el proyecto inmobiliario en Tajamar fue dado en julio de 2005, un mes después de que Luege asumiera la titularidad de Semarnart. El responsable directo de emitir los permisos fue la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de Semarnat, en ese entonces a cargo de Ricardo Juárez, quien fue inhabilitado para ejercer cargos públicos en 2007 por emitir permisos irregulares.

 

Luege aceptó que durante su gestión se emitió el permiso, pero lo justificó debido a que en ese año la legislación para proteger era más laxa, pero aseguró que, después de la reforma a la Ley de Vida Silvestre de 2006, hay las herramientas para que el actual secretario de Medio Ambiente, Rafael Pacchiano, lo suspenda de manera definitiva.

 

Quien también fuera procurador de protección al ambiente aseguró que en las administraciones de Vicente Fox y de Felipe Calderón hubo un compromiso con la ecología.

 

 

Tenían instrucciones

 

Por eso, reiteró que si los permisos del proyecto inmobiliario en Tajamar se renovaron fue porque alguien los escondió a la administración pasada, que tenía la instrucción presidencial de proteger los manglares.

 

“Muy probablemente Fonatur, en ese esquema corrupto que tienen algunos funcionarios, lo mantuvieron guardado. Muchos inmobiliarios así actúan, compran indebidamente, compran terrenos en zonas ilegales y ahí los mantienen como reserva territorial, esperan a que haya condiciones ventajosas como cambios de gobierno o de plano actos de corrupción, y lo que vemos es que en la pasada administración no lo pudieron hacer y ahora sí”.

 

Ahora, dijo que la responsabilidad de detener la destrucción es de Pacchiano, quien tiene todos los instrumentos para hacerlo sin importar de cuándo sean los permisos originales.