RÍO DE JANEIRO. La lucha libre ha dejado uno de los momentos más antideportivos de la historia de los Juegos Olímpicos. luego de que en la batalla por el bronce, el mongol Ganzorigiin Mandakhnaran celebrara una victoria cinco segundos antes de que terminara el encuentro, por lo que fue sancionado y su contrincante, el uzbeko Ikhtiyor Navruzov logró empatar el marcador a 7-7.

 

Los entrenadores mongoles celebraron la víctoria sin darse cuenta de la sanción que les había quitado momentaneamente la presea.

 

Segundos después, fueron notificados situación que ocasionó un berrinche de los coaches quienes en protesta decidieron quitarse la ropa y quedar sólo en calzoncillos.

 

Por su parte, Ganzorigiin entre llanto decidió no seguir el último round por lo que fue descalificado ante la mirada atonita de su contrincante y de un público que no dejó de abuchear su comportamiento.

 

 

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