Lo primero que hay que calcular es qué le pasará a la enorme Ciudad de México si realmente en enero baja el precio de las gasolinas. Hoy entre la corrupción y la Suprema Corte los hologramas cero para circular todos los días tienen un crecimiento exponencial.

 

Y si va a ser más barato comprar combustibles para mover los autos, el resultado será un crecimiento en el volumen de autos moviéndose por calles evidentemente insuficientes para dar un paso fluido a la circulación.

 

¿Las gasolinas van a bajar de precio a partir del próximo año? Puede ser. No hay ninguna garantía al respecto, a pesar de que hay una tendencia marcada a que los precios de los hidrocarburos se mantengan bajos durante una larga temporada.

 

Sin embargo, sabemos que basta un cerillo en alguna de las regiones donde en la actualidad hay tensiones geopolíticas para que todo cambie en muy poco tiempo. Por ejemplo, un agravamiento entre Estados Unidos y Rusia por Siria o Israel con alguno de sus vecinos, especialmente Irán.

 

Por eso es que en lugar de ir a conseguir un aplauso al Congreso tras la promesa de la futura baja en los precios de las gasolinas, las autoridades federales deberían empezar a preparar a los consumidores para los altibajos que tiene un mercado abierto de precios de los energéticos.

 

PAG-14-1_CUARTOSCURO_ARCHIVO_GasolinaPocos mercados tan volátiles y de un impacto tan directo en el consumidor final como el de las gasolinas. Y para una población tratada como menores de edad con precios controlados, hace falta una capacitación para asumir bien la economía de mercado.

 

Pero si lo que escuchamos es la promesa del titular de la Secretaría de Hacienda de que van a bajar las gasolinas, por supuesto que nos da alegría.

 

Si en enero llega usted a una estación de servicio y consigue los litros un peso más barato que el mes anterior, seguro algunos creerán que el gobierno ahora sí está moviendo a México… con gasolina más económica.

 

Pero si en esos ensayos de libre mercado el mes siguiente el precio tiene que subir, se hablará de promesas incumplidas y de una nueva ronda de gasolinazos.

 

Si la recuperación económica llega para finales de 2016 o 2017 y con ello suben los precios de las materias primas, como el petróleo, las gasolinas van a subir y si los consumidores están condicionados para dar las gracias a los funcionarios públicos por la disminución del precio de enero de 2016, entonces habrá un reclamo que llegará más cerca de los tiempos preelectorales.

 

Alguna vez un secretario de Hacienda comparó la Cámara de Diputados con un circo, no estaba lejos de la realidad. El comportamiento de muchos legisladores deja mucho que desear legislatura tras legislatura. Sin embargo, esa tensión no debería turbar a un funcionario público como para lanzar ofertas populistas.

 

Hay que prepararse para gozar de las mieles y las hieles de un mercado libre de combustibles, no porque se lo debamos a nadie, sino porque tenemos que aspirar a ser consumidores mayores de edad.

 

Por lo pronto para el próximo año se propone este esquema híbrido de mantener un control de precios con el impuesto especial, pero con la guía de los precios del mercado. Será el gravamen una especie de válvula de equilibrio en lo que llega el verdadero libre mercado en 2018.