Las escenas, secuencias, imágenes del cine de 2014 que se quedarán por mucho tiempo en nuestra memoria. Para elaborar esta lista, incluimos únicamente películas que hayan tenido estreno comercial en México.

 

10.- El plano sostenido a una calle en Workers (Dir: José Luis Valle)

 

Pocas cintas mexicanas se toman la tarea visual tan en serio como Workers. Baste como ejemplo esta memorable secuencia donde la cámara se postra en un punto fijo para mostrar la actividad cotidiana en una calle de Tijuana. Una secuencia hipnótica, propia de un Wes Anderson que sale al arrabal.

 

9.- Las muchas muertes de Tom Cruise en Edge of Tomorrow (Dir: Doug Liman)

 

Lo usual es ver a Tom Cruise sobrevivir a los escenarios más extremos (Misión Imposible) pero en Edge of Tomorrow, Liman hace del “action hero” una piltrafa incapaz de usar un arma, matándolo una y otra vez en memorable montaje que inicia perturbador pero que se vuelve extrañamente disfrutable.

 

 

8.- Baby Groot en Guardians of the Galaxy (Dir: James Gunn)

 

Nadie esperaba nada de esta cinta y al final Guardians se convirtió en la mejor película de superhéroes de 2014. Parte de ello fue gracias a uno de sus personajes emblemáticos, Groot, y a la secuencia de créditos donde baila a ritmo de los Jackson 5. Este será, sin duda, uno de los juguetes más regalados en esta Navidad.

 

 

7.- Los Quaaludes en Wolf of Wall Street (Dir: Martin Scorsese)

 

Cada que pasemos por una zapatería Steve Madden lo que vendrá a nuestra mente es el tremendo viaje de pastillas de Jonah Hill o el hilarante intento de DiCaprio por subirse a su auto gateando. ¡Esas eran fiestas señores!

 

 

6.- Quicksilver en X-Men: Days of Future Past (Dir. Bryan Singer)

 

“Si pudiera guardar el tiempo en una botella” canta Jim Croce de fondo mientras Quicksilver (Evan Peters) corre a la velocidad del rayo salvando el día. La cámara lenta, la canción y el humor del personaje hacen de esta una de las secuencias más emblemáticas de 2014.

 

 

5.- El sexo en La vie d’Adèle (Dir: Abdellatif Kechiche)

 

El grado de intimidad con el que Kechiche retrata a sus dos protagonistas tenía que pasar forzosamente por el sexo. Un par de escenas inevitablemente excitantes como enternecedoras y naturales: no se puede hablar de amor sin pasar por la entrega total, absoluta, sincera, del sexo. El fuego pide fuego para vivir, negarle eso a esta cinta hubiese sido el equivalente a castrarla.

 

 

4.- La fiesta en La Grande Bellezza (Dir: Paolo Sorrentino)

 

El gozo de la bacanal en contraste con la nostalgia más profunda. Jep Gambardella (sensacional Tony Servillo) no se conforma con estar en todas las fiestas, quiere tener el poder de hacerlas fracasar; y eso es justo lo que vemos en esta gran secuencia: una bacanal que se detiene en cámara lenta ante la introspección fatal del protagonista que en medio de la fiesta se cuestiona su propia existencia. Simplemente genial.

 

 

3.- El triste final en Los Insólitos Peces Gato (Dir: Claudia Sainte-Luce)

 

Peces Gato es una cinta que elude uno a uno los clichés del melodrama familiar mexicano; la crónica de una despedida anunciada que jamás se permite caer en la sordidez pero que tampoco niega la dura melancolía del último adiós.

 

 

2.- Las consecuencias de la relatividad en Interstellar(Dir: Chris Nolan)

 

Si el cine es un cúmulo de momentos y emociones, Interstellar puede presumir de tener al menos uno donde es imposible no quebrarse. El inclemente paso del tiempo, proyectado a la distancia entre padres e hijos. Una escena sumamente conmovedora de la cual es difícil salir sin rasguños.

 

 

1.- El giro de tuerca en Gone Girl (Dir: David Fincher)

 

Lo siento por los que leyeron primero el libro, porque se perdieron del gran momento del cine en 2014. El tan comentado giro de tuerca en Gone Girl no sería tan efectivo sin el discurso que lo acompaña: aquella diatriba sobre la Cool Girl que resonó en la cabeza de muchos. La duda sigue presente: ¿realmente conocemos a la persona con la cual decidimos pasar el resto de nuestros días?