En 2012, la Secretaría de Educación Pública (SEP) transfirió al Fondo de Retiro de los Trabajadores de la Educación (Forte), administrado por el SNTE, más de 919.7 millones de pesos, un monto tres veces superior al promedio que asignó cada año, durante la administración de Felipe Calderón.

 

Según los informes sobre la Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública, en el apartado de Fideicomisos de la Secretaría de Hacienda, la administración entregó un promedio de 170 millones de pesos cada año, a excepción de 2010 y 2011, cuando los ingresos fueron “negativos”, debido a pagos a docentes que salieron del fondo.

 

El Forte fue creado en 1990 “como una prestación más para el trabajador, y se instituyó con el propósito de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores una vez que se hayan retirado del servicio activo por jubilación o renuncia, o como seguro de vida en caso de defunción”, según el mismo informe de Hacienda.

 

La inscripción es voluntaria y recibe ingresos del gobierno federal, del trabajador y del SNTE; los recursos son depositados en una cuenta del Banco Santander, los cuales generan rendimiento por alrededor de 300 millones de pesos al año.

 

De acuerdo con los mismos informes, el fondo eroga una cuarta parte de sus recursos totales para el pago de los docentes que se jubilan, y el resto se mantiene en la cuenta bancaria.

 

En el caso del Fideicomiso para el Programa Especial de Financiamiento a la Vivienda para el Magisterio (Vima), Hacienda reportó que en 2009 se dejaron de transferir recursos. No obstante, según los documentos de las negociaciones salariales SEP-SNTE de 2011 y 2012, publicados en sus portales, la dependencia se comprometió a entregar a ese fondo 100 millones de pesos cada año.

 

Al año 2012 el Vima contaba con 782 millones de pesos, ejercicio en el que erogó solamente un millón 300 mil pesos en préstamos para los profesores.

 

Desde 2008, Elba Esther Gordillo negó que el sindicato manejara recursos de algún fideicomiso. “Ninguno, ningún dinero manejamos, ningún fideicomiso. Nuestro único compromiso es vigilar y a veces la vigilancia nos falla, porque no trabajamos lo que debemos hacer”, señaló en aquella ocasión.

 

Sin embargo, en 2009 se dio a conocer que la SEP entregó 533 millones de pesos al SNTE para los fideicomisos Programa de Previsión Social y del Programa de Reconocimiento Social e Institucional, cuyos objetivos son otorgar beneficios y prestaciones sociales, y estimulación para el reconocimiento de los docentes, respectivamente.

 

También existía el Fideicomiso de Programas de Tecnologías Educativas y de la Información, que actualmente tiene 45 millones de pesos y que ha entregado 50 mil computadoras a los docentes adscritos al SNTE.

 

De acuerdo con un informe entregado en 2010 al Senado por el secretario de Educación Alonso Lujambio, la SEP firmó 10 convenios con el SNTE desde 1990, poco después de que Gordillo Morales asumió la dirigencia del sindicato. Sin embargo, el documento menciona que la dependencia desconocía hasta ese momento el monto de los recursos entregados a los fideicomisos.

 

Fuentes del sindicato revelaron que estos recursos son entregados de manera directa por la SEP y se negocian cada año junto con el aumento salarial de los maestros. “Eso queda asentado en el pliego petitorio que tienen ellos (los dirigentes del SNTE) y que nunca se da a conocer”, dijo la fuente.