BOGOTA. Líderes mundiales y miembros de la comunidad gay expresaron hoy su repudio y consternación ante el tiroteo que dejó al menos 50 muertos en un club homosexual en Orlando, EU, donde se realizaba un evento de música latina.

 

La matanza, cuya autoría asumió el grupo terrorista Estado Islámico (EI), generó la condena del papa Francisco y la Santa Sede, que la calificaron de “manifestación de locura homicida y de odio insensato”, y del presidente de EU, Barack Obama, que afirmó que se trata de “un acto de terrorismo y odio”.

 

Obama subrayó que se trata del “tiroteo más letal en la historia” de Estados Unidos, tras reunirse con el director del Buró Federal de Investigación (FBI) y sus asesores en materia de seguridad nacional.

 

La matanza perpetrada en la madrugada de este domingo en el club Pulse por un hombre armado se cobró la vida de 50 personas, treinta más de lo informado al inicio, y la cifra puede aumentar, pues algunos de los 53 heridos se encuentran en “estado crítico”.

 

En un breve texto, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó el “horrible ataque” y extendió su “más profundo pésame” a los familiares de las víctimas.

 

Mientras el titular de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, dijo que “la violencia debe ser erradicada en las Américas” y el trabajo “tiene que ver con la dimensión de buscar soluciones sociales a este tipo de problemas”.

 

“Estoy horrorizado por las noticias sobre el tiroteo de esta pasada noche en Orlando”, sostuvo, por su parte, el primer ministro británico, David Cameron.

 

Asimismo, el mandatario francés, François Hollande, que no se refirió a un posible carácter terrorista, condenó “con horror” la matanza y expresó su solidaridad con el Gobierno de Barack Obama.

 

A las condolencias se sumó el Gobierno español, que transmitió a través del Ministerio de Asuntos Exteriores “el deseo de una plena y pronta recuperación a todos los heridos” de ese “horrendo crimen”.

 

Y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien añadió que “Israel está al lado de Estados Unidos en esta hora trágica”.

 

En América, el gobernante mexicano, Enrique Peña Nieto, expresó su pesar y “su solidaridad con las familias afectadas y el pueblo estadounidense” y la mandataria chilena, Michelle Bachelet, manifestó su “más profunda consternación” y afirmó que “la violencia irracional, sea cual sea su origen, no tiene fundamento en sociedades libres y diversas”.

 

También el jefe de Estado panameño, Juan Carlos Varela, envió sus “condolencias al pueblo y Gobierno de EE.UU. por el brutal atentado”. “Mis pensamientos y oraciones con víctimas y familiares”, escribió en Twitter.

 

“Nuestra solidaridad con las víctimas de la masacre en Orlando, Florida. Repudio y condena total a la violencia”, coincidió el presidente colombiano, Juan Manuel Santos“; en tanto el gobernante interino de Brasil, Michel Temer, lamentó “enormemente la tragedia” y envió la “solidaridad brsileña” a las familias y víctimas del “atentado”.

 

“Estamos viviendo tiempos horribles, tiempos de prejuicios e intolerancia que acaba con vidas humanas”, advirtió la jefa de Estado brasileña suspendida, Dilma Rousseff, quien instó a “luchar contra la barbarie”.

 

El Gobierno de Guatemala, además de expresar su pesar, dijo que está realizando pesquisas para saber si hay guatemaltecos entre las víctimas, pues se da por seguro que entre el público había muchos hispanos atraídos por una “Latin Night. Reggaeton, Bachata, Merengue, Salsa”.

 

El director del departamento chileno de derechos humanos del Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh), Rolando Jiménez, dijo a Efe que la matanza demuestra que la homofobia sigue viva en el mundo.

 

“Demuestra que en sociedades, incluso mucho más desarrolladas que las de Latinoamérica, la homofobia respecto de los derechos humanos de la diversidad sexual van a seguir existiendo”, señaló.

 

Precisamente, Mir Seddique, padre de Omar Mateen, sospechoso de ser el autor de la matanza, descartó los motivos religiosos en el suceso y apuntó a la homofobia.

 

“Esto no tiene nada que ver con la religión”, dijo el padre en declaraciones a NBC News, en las que indicó que su hijo se enfadó hace dos meses cuando, durante una visita a Miami, vio a dos hombres besándose.

 

Tras la masacre, la Policía de Washington reforzó seguridad en el Festival del Orgullo de la Capital, que congrega a miles de homosexuales y cuyos organizadores indicaron que el evento se celebraría como estaba planeado y se guardará un minuto de silencio en memoria de las víctimas.

 

El tiroteo, que empezó en torno a las 02.00 hora local (06.00 GMT), está siendo investigado como un “acto de terrorismo”, señaló la Policía.

 

El supuesto responsable del tiroteo, que portaba un fusil de asalto y una pistola y se atrincheró con rehenes en la discoteca, murió en un enfrentamiento con agentes de las fuerzas del orden.

 

La agencia de noticias Amaq, vinculada al grupo yihadista EI, aseguró en un comunicado que “el ataque armado perpetrado contra un club nocturno de homosexuales en la ciudad de Orlando en el estado estadounidense de Florida (…) fue perpetrado por un combatiente del Estado Islámico”. | A.V