Eugenio Lira, ex secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), y Felipe Arizmendi, obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas, Chiapas, coincidieron, en entrevistas telefónicas con 24 HORAS, que con el aumento de migrantes haitianos y africanos que se dirigen a Estados Unidos, la iglesia se ha visto rebasada para darles albergue.

 

Lira aseguró que acondicionar las parroquias para atender a los migrantes sería insalubre y sólo acrecentaría el problema.

 

“Es importante abrir más casas de este tipo (albergues), pero sin causar un problema mayor como transmisión de enfermedades. En ese sentido, es importante tener medidas de seguridad para las personas que van a entrar a estos lugares”, resaltó el religioso.

 

Por su parte, Arizmendi destacó que la ONU debe ver la forma de cómo ayudar a resolver los problemas de Haití y de África “y la sociedad mexicana tiene que abrir su corazón para ayudar a estos migrantes”.

 

Manifestó que tienen varios albergues, “que nunca son suficientes, y no podemos hacer más, tanto por falta de recursos para construirlos y atenderlos, como porque es un fenómeno transitorio”.

 

Arizmendi explicó que estos lugares son principalmente para los centroamericanos que pasan a diario.

 

“El gobierno está procurando atenderlos, pero todos nos vemos rebasados por tantas personas que no esperábamos. Ahora se están buscando facilidades para darles un permiso temporal de residencia, mientras encuentran refugio o llegan a su destino”, apuntó.