José Guadalupe Posada (perfil) | 24 Horas
Sábado 29 de Abril, 2017

José Guadalupe Posada (perfil)

Antes de convertirse en el dibujante y cronista de la vida mexicana a inicios del siglo XX fue panadero, alfarero y zapatero

FOTO: ESPECIAL

Antes de convertirse en el dibujante y cronista de la vida mexicana de principios del siglo XX, José Guadalupe Posada (Aguascalientes 1852 – Ciudad de México 1913) aprendió los oficios de panadero, alfarero y zapatero. Muy joven se mudó a Guanajuato para establecer una imprenta y en 1888 perdió todo en una inundación. Llegó a la Ciudad de México a trabajar en el taller de Ireneo Paz (abuelo de Octavio Paz) para convertirse en el primer caricaturista y dibujante de México.

 

Posada plasmó como nadie las imágenes populares mexicanas: los personajes las costumbres y la vida cotidiana de su tiempo y espacio, el de un México subido en el tren del progreso y la guerra civil, cuyo pueblo analfabeta se sentía atraído hacia las publicaciones más por los dibujos que por los textos.

 

A través de sus grabados, y en particular de sus calaveras, Posada retrató la esencia de los pesares y alegrías del pueblo, que vivía grandes diferencias sociales durante el Porfiriato. Calacas fumando, bebiendo, en fiestas, ricas o pobres, todas retrataban los errores políticos y la sociedad. Actualmente estos grabados son relacionados con el Día de Muertos.

 

Lo más significativo de su obra lo hizo con el editor Antonio Vanegas Arroyo, donde publicó cuadernos, carteles y hojas volante, con los que el pueblo se enteraba de desastres naturales, noticias terribles, extraordinarias, raras, asesinatos, accidentes, aventuras de bandidos famosos y hazañas de los revolucionarios, así como de adelantos científicos y tecnológicos como la bicicleta, el ferrocarril y el automóvil.

 

A Posada le fascinó la variedad de la naturaleza humana. Además de cronista de la vida cotidiana, fue el primer ilustrador para niños en México: realizó dibujos para cuentos, pastorelas, adivinanzas y manuales de prestidigitación. Se unió a Heriberto Frías y el editor español Carlos Muacci para hacer la Biblioteca del Niño Mexicano, de la cual circularon 110 títulos. Además, ilustró los juegos de mesa más populares de la época: La Lotería, El Nuevo Coyote, La Oca y Los charros Contrabandistas, entre otros.

 

En sus últimos años, acosado por el asedio del gobierno ante la prensa inconforme, atravesó por una crisis económica que lo hizo trasladar su taller a la vecindad donde vivía. En 1912 (el mismo año en que dibujó a La Catrina) muere su esposa. El grabador dejó de trabajar y bebía más de la cuenta. El 20 de enero de 1913, Posada murió de enteritis aguda (inflamación de los intestinos) y fue enterrado en una tumba de sexta categoría.

24 Horas en los Estados

Reprograman a Panteón Rococó, La Maldita Vecindad y Lost Acapulco en Festival Neza Ciudad de Todos

El 7 de mayo, en la misma sede, los seguidores de los grupos de surf y ska podrán disfrutar de la música de sus artistas predilectos

Graco Ramírez inaugura planta Morelos Tres y Centro de Investigación de Módulo Solar

Con inversión de 30 millones de pesos; se generan empleos; producen calentadores solares que ayudan a reducir la emisión de gases contaminantes

Presenta Moreno Valle, el libro “La Fuerza del Cambio”

“Hoy percibo una sociedad molesta, cansada y harta de la corrupción, que está demandando seguridad, ganar la confianza toma mucho tiempo, perderla...

Rodney Ingram, el actor que creció en un pueblo pesquero

Entre los reconocimientos que ha obtenido se encuentra el de Outstanding Writer Award de la Pace University y el International Award de la American Sc...