Javier Bátiz (Tijuana, 3 de junio de 1944), reconocido como el guitarrista de mayor celebridad nacional, además de ser precursor del rock and roll en México, recibió la noche del sábado un hondo y emotivo homenaje sinfónico en el zócalo capitalino.

 

 

Fue una noche gozosa, evocadora y nostálgica para el público que llegó hasta la Plaza de la Constitución con la intensión de escuchar al ídolo quien, para muchos, es el padre del rock and roll mexicano, con sus 60 años de admirable y arrolladora trayectoria musical.

 

 

Su búsqueda de identidad musical coincidió con la de iconos como Fito de la Parra, Lalo Toral, Alejandro Lora, Abraham Laboriel, Carlos Santana y Guillermo Briseño, entre muchos otros paradigmas musicales de la geografía mexicana a fines de los años 60.

 

 

Con el concierto mostró a miles de asistentes de todas las latitudes de la Ciudad de México y de más allá que sigue vigente, con sus más de 30 discos y toda la frescura de su exploración, ofreciendo vasos comunicantes básicos en la cultura popular.

 

 

Conocido como “El Brujo”, Batiz fue reconocido con un homenaje sinfónico dirigido por el maestro José Areán, en el que participó la Orquesta Filarmonía Metropolitana y varios invitados especiales, todos ellos afines al género musical que ha sembrado el festejado.

 

 

Cerca de las siete de la noche inició el concierto extraordinario “Las clásicas de Javier Bátiz. Homenaje sinfónico por sus 60 años de rock”, organizado por la Secretaría de Cultura capitalina dentro del 33 Festival del Centro Histórico de la Ciudad de México.

 

 

El músico tijuanense dijo una vez más sentirse muy feliz de tocar su repertorio junto con su banda y la Orquesta Filarmonía Metropolitana, y subrayó que lo que le ha mantenido durante 60 años en los escenarios es la música y eso, añadió, “es lo que vengo a hacer”.

 

 

Y así, se arrancó tocando su guitarra para toda la gente de la Ciudad de México, para dar forma y vida a un concierto que se caracterizó por la inclusión de temas y melodías que se deslizaron de lo suave a lo alegre, de lo serio y estricto, al elegante sentido del humor.

 

 

El homenaje sinfónico rindió tributo al guitarrista, quien con su propuesta original dio al rock mexicano su auténtico sentido contracultural en los años 60 del siglo pasado y cuya exploración sigue creando un diálogo con la cultura popular actual de la gran metrópoli.

 

 

Como invitados especiales al concierto de anoche fueron convocados artistas consolidados y nuevos entre quienes se puede citar a su hermana Baby Bátiz, Julio Revueltas, Claudia Madrid, Eugenia León, Salvador García “El Bayoye”, Rosalía León, Tony Lira y Elohim Corona.

 

 

Tal y como lo pronosticó y prometió hace unos días durante el anuncio del concierto, la velada estuvo “muy suave”, pues agarró su guitarra inalámbrica y se bajó con el público a tocar, porque le gusta integrarse con toda la gente.

 

 

Fundador del movimiento tijuanense de rock que vino a modernizar el concepto de esta música en México, Bátiz fundó en 1957 el grupo llamado Los TJ’S, con el que recogió las influencias musicales del blues y R&B que recibían las ciudades fronterizas del norte de México.

 

 

Con él se gestó en México el primer movimiento de rock auténtico y por ello su figura inspiró el nacimiento de una serie de grupos y bandas contestatarias que vivirían el verdadero sentido contracultural que proponía el rock a nivel mundial a finales de los 60.

 

 

Ha ganado los premios El Heraldo, Palmas de Oro, Medallas Phonos, Xochipili, y Lira de Oro. Es reconocido como Creador Emérito de Baja California y ha dejado sus huellas en la Plaza Galería de las Estrellas, además, tiene su estrella en el Paseo de la Fama de Tijuana.

 

 

Ha participado como músico en 39 películas, como “El viento distante”, “Ya sé quién eres”, “Te he estado observando” (con Angélica María y guión de José Agustín), “Tirando a gol” (con Armando Manzanero), “Sr. Doctor” (con Cantinflas), “Patrulla de rurales” y “Suave patria”.

 

 

Entre los temas interpretados estuvieron “Hard life”, “La suite: La de los ojos grandes y ocho rojo”, “El vuelo del ángel”, “Westside city blues”, “Lonely avenue”, “La casa del sol naciente”, “Caminata con Jesús”, “You hurt me”, “I believe to my soul” y “La flor del sans souci”.

 

aarl