Este lunes concluye el Buen Fin, que durante cuatro días cubrió de promociones, ofertas y descuentos los comercios del país y del cual, el sector privado confía alcanzar ventas por 200 mil millones de pesos.

 

En la cuarta edición de esta iniciativa, el número de participantes (empresas, marcas y establecimientos comerciales) se calculó en más de 60 mil, cifra que representó un crecimiento importante respecto a los 40 mil reportados en noviembre de 2013.

 

Representantes del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco) estimaron que los 175 mil millones de pesos reportados en la tercera edición del Buen Fin podrían tener un crecimiento de 14.2% en la celebración de este año, esto pese a los intentos de boicot que se registraron en varios estados del país.

 

La contribución del gobierno federal, a través de la Secretaría de Hacienda, para impulsar las ventas del retail en el mercado interno, consistió en aumentar a 150 mil el número de consumidores premiados con sorteos fiscales, que esta vez ascendería a 500 millones de pesos.

 

En 2013, los consumidores beneficiados con premios fiscales sumaron 75 mil y los recursos destinados a este programa fueron de 250 millones de pesos.

 

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) también hizo su labor con operativos de vigilancia y verificación, los cuales prometió serían mucho más estrictos para el Buen Fin 2014.

 

La titular del organismo, Lorena Martínez Rodríguez, reportó que en el primer día de esta iniciativa fueron atendidas 339 denuncias contra prestadores de servicios, sobre todo las relacionadas con publicidad engañosa e incumplimiento en promociones y ofertas.

 

Las quejas estuvieron relacionadas con incumplir con los términos y condiciones de las ventas, condicionar la comercialización de productos y el anuncio mercancías inexistentes en algunos establecimientos.

 

La Profeco precisó que las ciudades donde se detectaron estas anomalías fueron en Puebla y Jalisco, principalmente, aunque las acciones de protección al consumidor también se reflejaron en suspensiones de actividad comercial en cinco tiendas de la cadena comercial Coppel, ubicadas en Quintana Roo, por prácticas abusivas, publicidad engañosa e información confusa al consumidor.