El terrible evento que vivió la comunidad neoleonesa el 17 de enero pasado en el Colegio Americano del Noreste en Monterrey, conmocionó al país y retrató las miserias que vivimos como sociedad.

 

 

La violencia en los niños y jóvenes es un espejo de lo que viven. Están propensos a vivirla como un hecho natural. Los videojuegos y las redes sociales son la compañía que tienen la mayor parte del día. Por esta vía se vinculan a la violencia y a la muerte, sin que puedan separar la ficción de la vida real. Sumando a ese escenario, la violencia familiar que se vive en muchos hogares.
El programa Mochila Segura fue la respuesta inmediata a lo sucedido. Por ello, escuelas públicas y privadas buscaron qué programas implementar para inhibir que los niños y jóvenes lleven armas o drogas a sus colegios. Porque es importante contar con protocolos de prevención y detección; acciones que generen en los niños y jóvenes, capacidad de diálogo para evitar llegar a la violencia.
Aurelio Nuño, titular de la SEP, reconoció que el programa Mochila Segura no es la solución completa, y precisó que el sistema de seguridad escolar no violenta los derechos humanos de los menores, como señalan los senadores Angélica de la Peña y Raúl Morón, del PRD, quienes aseguran que dicho programa es violatorio de los derechos humanos y, por ende, debe suspenderse.
El plan de seguridad escolar presentado por las Secretarías de Gobernación y Educación, denominado Plan de acción para la convivencia escolar y la prevención social de la violencia, en donde también participan gobernadores, maestros y padres de familia, va más allá de la revisión de las mochilas. La policía cibernética identificará posibles riesgos en páginas web y redes sociales; se activará el 911 para atender emergencias en escuelas y el eje fundamental es el Plan nacional de convivencia escolar para lograr que los niños sean felices, apoyados por los profesores y padres de familia.
Aunque probablemente este esfuerzo no sea todavía la solución para proteger a los niños y jóvenes, es importante que no se quede en la firma de una ambiciosa política pública.
La tarea para todos es muy difícil, porque el tejido social está roto, y en ese tema nos toca a todos reconstruirlo. También es fundamental la participación del sector salud con el tema de salud mental, y de los órganos de impartición de justicia con el asunto de la edad penal.
SUSURROS
1. Ya están en México los secretarios estadunidenses de Estado, Rex Tillerson, y de Seguridad Interna, John Kelly; se reunirán con el presidente Peña Nieto y con los secretarios de Relaciones Exteriores, Gobernación, Hacienda, Defensa y Marina. En el marco del anuncio de deportaciones masivas.
2. También en México, Joan Manuel Serrat y miembros de El gusto es nuestro llaman a la resistencia contra Trump. Serrat señaló: “Desgraciadamente hay gente que prefiere los muros que los caminos”.