En un hecho nunca antes visto, una oleada de suicidios colectivos azota a la Sierra Tarahumara, aparentemente debido a la hambruna que golpea la región, agravada por la presencia de grupos delictivos, sequía, frío y falta de ayuda oficial.

 

Ramón Gardea, integrante del Frente Organizado de Campesinos indígenas, denunció que mujeres y hombres se están colgando y tirando a los barrancos. “Las mujeres indígenas, cuando llevan cuatro ó cinco días sin poder darle de comer a sus hijos, se ponen tristes; y es tanta su tristeza que hasta el 10 de diciembre (2011) 50 hombres y mujeres, pensando que no tienen que darle a sus hijos, se arrojaron al barranco”.

 

Las propias autoridades de la Sierra de Tarahumara han confirmado el fenómeno entre los rarámuris. Jesús Antonio Quiñonez, secretario del Ayuntamiento de Carichí, en el estado de Chihuahua, denunció ante medios locales que debido a la gran hambruna que azota la Sierra Tarahumara algunos jefes de familia rarámuris se han quitado la vida.

 

La situación ha alcanzado niveles de gravedad, a tal grado que, en el Distrito Federal, usuarios de Twitter convocaron a una colecta colectiva para llevar alimentos, cobijo y medicina a la Sierra Tarahumara.

 

Desde la noche del sábado, a través de las redes sociales, se ha difundido la noticia de la precaria situación que viven las comunidades rarámuris en la sierra.

 

Medios y blogs locales reportan que en últimas fechas han aumentado los casos de jefes de familia que salen en busca de comida y, en su desesperación por no encontrar alimentos, deciden quitarse la vida aventándose a las barrancas.

 

“Hay algunas personas que se desesperan; mucha gente opta por quitarse la vida”, expuso Quiñonez Rodríguez.

 

Explicó que no existe una cifra oficial de suicidios porque los indígenas no denuncian ante las autoridades.