Manuel Alejandro Aponte Gómez, conocido como El Bravo, ex militar y presunto jefe de gatilleros de Joaquín El Chapo Guzmán, fue encontrado muerto el pasado martes con heridas causadas por disparos de arma de fuego en el poblado de Los Tanques, en el municipio de Elota, Sinaloa.

 

Así lo confirmó la Procuraduría General de Justicia del Estadi (PGJE), cuyo titular, Marco Antonio Higuera Gómez, precisó que El Bravo fue identificado mediante el sistema automatizado de huellas dactilares, datos que se tenían debido a que el sicario perteneció al Ejército.

 

Según reseña el diario Noroeste, el procurador estatal detalló que en la base de datos de la dependencia se localizó una licencia de conducir a nombre de Aponte Gómez expedida en septiembre de 2002, la cual señala como su fecha de nacimiento el 10 de diciembre de 1974, y que tiene domicilio en la Calzada Heroico Colegio Militar, en Culiacán.

 

Higuera Gómez mencionó que los peritos de la Fiscalía General de Sinaloa realizaron estudio de dactiloscopia entre las huellas registradas en la licencia y la muestra tomada al cadáver, mismas que coinciden.

 

El cuerpo de El Bravo fue hallado a las 20:00 horas del partes 8 de abril, en un camino de terracería a tres kilómetros de la autopista Culiacán-Mazatlán, a la altura de la comunidad de Los Tanques, en Elota; su cuerpo presentaba al menos seis disparos de arma de fuego en la cabeza y cuello.

 

Para corroborar la identidad, abundó, se solicitó a la Procuraduría General de la República un estudio de genética forense.

 

Tras el hallazgo de El Bravo, un día después se encontraron otros tres cadáveres en una comunidad denominada La Palapa, misma que se ubica en el municipio de Elota.

 

Señaló que otro de los muertos fue identificado como Jesús Eduardo Valadez Noriega, quien ingresó al Octavo Batallón de Infantería del Ejército con sede en Mazatlán en 2004.

 

Además de Francisco Javier Ibarra Reyes, quien estuvo detenido en La Paz en 2011; mientras que el tercero no había sido identificado.

 

Dijo que los dos cadáveres fueron arrastrados por un tramo de 19 metros, además de que los tres cuerpos, así como el de El Bravo“, presentan lesiones por arma de fuego y no fueron asesinados en el lugar donde los encontraron.