Alrededor de 3 mil fragmentos óseso de cuerpos, en su mayoría calcinados, fueron encontrados en un cementerio clandestino en el ejido de San antonio El Alto, en Matamoros, Coahuila.

 

Silvia Ortiz, quien encabeza el Grupo Vida que busca a sus familiares desaparecidos, refirió que la cantidad de fragmentos óseos que han encontrado dificulta el proceso de identificación y obtención de ADN.

 

El hallazgo se realizó a partir de llamadas anónimas, que llevaron a integrantes del Grupo de Víctimas por sus Derechos de Acción (Vida) al lugar señalado.

 

La vocera del colectivo Grupo Vida, informó que el lugar se encuentra en las inmediaciones de los ejidos de San Antonio y San Francisco. “Llegamos al punto muy rápido, no batallamos. La persona que nos dijo y que fue una llamada anónima fue muy exacta”, aclaró la vocera.

 

Al lugar llegaron Peritos de la Fiscalía General de Coahuila además del Mando Especial de La Laguna. La unidad especial llegó al punto del cementerio para quitar los restos de tierra y excavar más profundo, porque habría más restos óseos, con base en su experiencia.

 

“También encontramos un tanque en donde metían los cuerpos y los cocinaban para desintegrarlos porque los restos que encontramos son calcinados. Esto ya los hemos visto en otros puntos”, aseguró.

 

Se trata del primer cementerio clandestino hallado en el municipio de Matamoros, al que se suman el del ejido de Estación Claudio en Viesca y los tres del municipio de San Pedro de las Colonias: Santa Elena, San Antonio de Gurza y el de Patrocinio, el más grande y conocido.

 

Con información de medios 

 

aarl