La situación de Guerrero “es grave, a punto de decir lo declaramos en quiebra o adelantemos la toma de posesión”, advirtió el gobernador Rogelio Ortega ante senadores y diputados de la Comisión Permanente.

 

El estado tienen un boquete financiero de más de dos mil millones de pesos derivados de anticipaciones solicitadas al gobierno federal a través de Hacienda, para pagar al magisterio la primera quincena de enero y la segunda parte del aguinaldo, explicó Ortega.

 

El mandatario guerrerense estableció que aquellos que teniendo los privilegios de las cúpulas magisteriales, ganan por arriba de lo que establece la ley con relación a sus salarios, aquellos que en empoderamiento gremial cometen actos de impunidad y de irresponsabilidad.

 

“Esa herencia debemos encararla con absoluta responsabilidad y creo que no habrá liderazgo honesto y comprometido con la educación que se atreva a defender antiguos privilegios, producto de una herencia que hoy no corresponde ya con el desafío del trabajo por la educación para el desarrollo, la igualdad y la equidad”, subrayó.

 

Ortega Martínez apuntó que los estados de Oaxaca, Chiapas, Guerrero y de alguna forma Michoacán, deben tener condiciones especiales para poder ser incorporados al desarrollo y el tema educativo es un aspecto sustantivo.

 

Si pensamos en la educación para el desarrollo con igualdad y equidad, tenemos que pensar en estas cuatro entidades y darle una atención especial, sustantiva, porque existen condiciones excepcionales.

 

 

Indicó que los rezagos ancestrales, la pobreza, las condiciones de marginación de las regiones más deprimidas, como la montaña, la sierra, los barrios y colonias populares de las zonas urbanas de la entidad (Guerrero) deben ser consideradas a la hora de la evaluación educativa.

 

“De manera que a la hora de diagnosticar y a la hora de examinar, de evaluar al profesorado, al magisterio de nuestras entidades, deben atenderse estas condiciones particulares e incluso excepcionales que tiene el estado de Guerrero”, aseveró el mandatario estatal.

 

Por lo tanto, sostuvo, estamos de acuerdo que la reforma en educación debe ser para mejorar su calidad y que lo que se ha diseñado va en la ruta de esa tendencia.

 

Sin embargo, dijo, en Guerrero hace falta profundizar en una mayor información al magisterio y a la sociedad guerrerense con relación a los desafíos que tiene la reforma educativa por delante, para evitar no sólo los malos entendidos, sino también para disipar aquello que el magisterio ve como una amenaza.

 

Mencionó que el tema debe ser atendido con la responsabilidad que tenemos al frente del gobierno, a través de un diálogo permanente, con todos los actores y liderazgos, para construir grandes consensos y acuerdos positivos.

 

“Disipar dudas, garantizar el empleo y el salario; quitar todo tipo de incertidumbre con relación sobre todo a estos dos aspectos. No puede tener, el magisterio de Guerrero, incertidumbre con relación a su estabilidad en el empleo y sus ingresos, ya que en el estado hay familias completas viven de un solo salario.

 

El mandatario estatal invitó a diputados y senadores para que estén presentes en las mesas de diálogo para atender el problema educativo de la entidad.

 

Con información de Notimex