Aunque las modificaciones a la Ley General de Salud vigentes desde junio pasado exigen a las enfermeras ostentar un título universitario para poder trabajar, el sector salud no las reconoce ni tampoco les paga. Por lo anterior, un movimiento nacional de enfermeros, ajeno a los sindicatos, ha comenzado a gestarse en todo el país para protestar por estas condiciones.

 

El artículo 79 de la Ley General de Salud (reformada el 4 de junio de este año) especifica que, para ejercer, las enfermeras deben contar con títulos profesionales y certificados universitarios.

 

Aun así, a través de la Convocatoria para la Promoción por Profesionalización del Personal de Enfermería, que cerró el pasado 15 de diciembre, la secretaría de Salud (SSA) sólo podrá ofrecerles a sus 74 mil 172 enfermeros titulados un máximo de cuatro mil promociones para el siguiente año.

 

Este máximo de 4 mil promociones –dado a conocer en semanas pasadas el secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSS) Marco Antonio Ayala– es optimista, pues un estudio del investigador Gustavo Leal de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco calculó que en 2013 sólo fueron liberadas mil 904 promociones.

 

Según el tabulador de sueldos de la Secretaría de Salud, una enfermera general titulada categoría “A” gana lo mismo que una enfermera general con nivel técnico: 8 mil 719 pesos al mes.

 

Un análisis de los inconformes de la Asamblea Intergremial de Enfermeras, Trabajadores sociales y Terapeutas rehabilitadores físicos (AIGETT), advierte que los títulos y documentos que acreditan el nivel académico de un trabajador tienen vigencia para la SSA y, por lo tanto, validez para fines de promoción escalafonario por profesionalización.

 

“La profesionalización sólo detonó las protestas por las condiciones de trabajo tan precarias que tenemos en el sector salud e impactan en la calidad de la atención para nuestros pacientes. No tenemos medicamentos, material ni equipo… hay una gran cantidad de trabajadores eventuales”, señaló Jorge Valerio Martínez de la AIGETT que comienza a agrupar las protestas de los trabajadores sanitarios de todo el país.

 

La promoción por profesionalización es un recurso que sólo reconoce la SSA, pero impacta también para los trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), quienes exigen que les reconozcan sus estudios.

 

Desde el 27 de noviembre ha habido protestas y marchas en el Distrito Federal, Veracruz, Morelia, Estado de México, Tamaulipas, Baja California Sur, Tabasco, Oaxaca, Guerrero y San Luis Potosí, todas ellas desvinculadas de los Sindicatos de la SSA, el IMSS y el ISSSTE.

 

24 HORAS contactó a las oficinas de prensa de cada uno para que dieran su posicionamiento sobre la necesidad del reconocimiento legal de la profesionalización de sus agremiados, pero ninguno respondió.

 

“Tengo una licenciatura, 23 años trabajando y gano dos mil 100 pesos a la quincena”, reveló a 24 HORAS la enfermera Adelaida Cruz Gutiérrez, quien trabaja en el IMSS. “Queremos que reconozcan nuestra preparación, pero también que mejoren nuestras condiciones de trabajo. Nos tienen con un pie en el cuello”.