Hoy en día el tema de la educación es parecido al de las carreras de caballos. Todo se trata de números. Es popularmente conocido el dato de que Finlandia llegó en primer lugar a la meta y que México quedó muy atrás: aproximadamente la mitad de los alumnos mexicanos de quince años no entienden lo que leen y no son capaces de hacer las tareas matemáticas más elementales.

 

Conforme a la tendencia de mejoría que ha tenido México (del 2003 a 2012) le tomará 25 años llegar a la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDEen matemáticas y 65 años llegar a la media en lectura.

 

Que los alumnos salgan mal en las evaluaciones es grave, pero hay números que asustan más:

 

>> Estudiar en México no sirve para mejorar el ingreso, alguien que estudia la prepa solo gana 752 pesos mensuales más que aquel que estudió solo secundaria.

 

>> De lo niños que entran a la primaria sólo una cuarta parte acaba la prepa.

 

Al parecer, la escuela no está sirviendo de mucho y la deserción es altísima. No es un problema de dinero: México se gasta cerca del 6% del PIB en educación, que no es poco; es más del porcentaje que gastan Australia, Suiza o España.

 

¿Qué pasa entonces? Miles de razones: desigualdad de recursos entre escuelas (en esto somos los terceros), mafias sindicales, salarios a maestros que nunca se han parado en una escuela, falta de oportunidades laborales, violencia, corrupción: nuestro país.

 

Si la escuela no está sirviendo, es en parte porque a los niños no les hace sentido lo que están aprendiendo; es mucho más estimulante y relevante lo que pasa afuera. No sólo en México, los sistemas escolares están teniendo el reto de reinventarse para un mundo que cambió en treinta años. Desde que apareció Internet, las redes sociales, la globalización o como queramos llamarlo, parece que los niños están aprendiendo más de manejo de recursos jugando videojuegos como Clash of Clans, que lo que aprenden en clase. Alguien podría lincharme por esta aseveración. Sé que los maestros no son sustituibles y que en la escuela pasan más cosas: procesos de socialización que no son cuantificables; pero también es momento de experimentar y de inventar otras herramientas. Si estudiar no me va a dar mejores ingresos, que al menos me dé otra cosa.

 

¿Qué tendría que estar pasando en las escuelas? La Reforma Integral de la Educación Básica, en sus planes y programas del 2009 habla del famoso aprendizaje por competencias. Traducción: los niños ya no deben aprender contenidos de memoria, en su lugar, deben ser capaces de organizar, asociar, reflexionar, ser críticos, etc. Esto suena muy bien, ¿pero cómo? ¿Han cambiado radicalmente los procesos de aprendizaje en las escuelas desde entonces?

 

La apuesta de esta administración, igual que las anteriores con Enciclomedia y Habilidades Digitales para Todos, es equipar con tecnología a ver si el aprendizaje cambia. Con el Programa de Inclusión y Alfabetización Digital, en el que se están repartiendo 709,824 tabletas a los niños de 5to de primaria de seis entidades del país, se modernizarán los procesos educativos. Aplausos… a no verdad, ya sé que aquí no aplauden. El problema es que las tabletas se reparten sin contenidos relevantes, por poner un ejemplo: gran parte de la memoria está ocupada por la base de datos completa de la Fonoteca Nacional y por materiales que aprovechan muy poco las posibilidades interactivas de las tabletas.

 

La gran pregunta es ¿por qué no hay un esfuerzo enorme por parte de la SEP de tener un laboratorio permanente que esté experimentando y generando contenidos digitales relevantes y otros modelos de aprendizaje? Y creo que la respuesta tiene que ver con el cortoplacismo de las carreras de caballos, mi caballo tiene que ganar ahora ¿de qué me sirve alimentar a un potro que nunca veré crecer y sin cifras para presumir? Mientras el enfoque sigan siendo los fierros y no los contenidos creo que no hay que apostarle al verde, blanco y rojo.

 

La autora de este texto es co-directora de Caldera Estudio, desarrolladora de videojuegos educativos. Sus juegos se pueden jugar gratis en www.taktaktak.com. Mail de contacto info@caldera-estudio.com.