PARÍS. El presidente de Francia, François Hollande, ordenó hoy a las autoridades extremar la vigilancia, después de los ataques del fin de semana con connotaciones yihadistas contra peatones y policías en dos ciudades francesas.

 

En su intervención en la reunión semanal del consejo de ministros, Hollande pidió a los franceses prudencia y no caer en “pánico” tras los dos actos violentos con una motivación islámica radical, informó a la prensa el vocero del gobierno, Stephane Le Foll.

 

“No hay que ceder al pánico”, dijo el mandatario francés en momentos en que se teme que se produzcan ataques yihadistas en Francia, tras el eventual retorno de militantes que han combatido en Siria e Irak.

 

La tarde del domingo, un conductor arrolló con su automóvil a varias personas en la ciudad francesa de Dijon, al grito de “Allahu Akbar” (“Dios es grande”, en árabe) e hirió al menos a 11 peatones, antes de ser detenido por la policía, según el diario Le Monde.

 

Un día antes, un joven de 20 años entró en una comisaría de la ciudad francesa de Joue-les-Tours e hirió con un cuchillo a varios policías al grito de “Alá es el más grande”, antes de ser abatido por las fuerzas de seguridad.

 

El ministro francés del Interior, Bernard Cazeneuve, afirmó que no se han establecido aún las motivaciones de los agresores, por lo que exhortó a los ciudadanos a la calma y a no sacar conclusiones precipitadas en relación al atropello y la posible pista terrorista.

 

“Solo las investigaciones judiciales en curso podrán determinar la motivación exacta de esos actos”, dijo Cazeneuve, que apeló a la “prudencia y responsabilidad” de todos.

 

Sobre el atropello de los peatones, la procuradora de la ciudad de Dijon, Marie-Christine Tarare, descartó la pista terrorista, al explicar que se trata de un hombre que padece problemas psiquiátricos desde hace muchos años.