Ayer, Fitch ajustó la calificación crediticia de Pemex y la CFE ubicándola en BBB+; fue bajarle un escalón dentro del grado de inversión. ¿Qué significa este ajuste?

 

Significa modificar la condición de “una alta calidad crediticia” a una “adecuada calidad crediticia” y está pasando del escalón siete al ocho de 10 que tiene “el grado de inversión”.

 

Con este ajuste, Fitch está nivelando las calificaciones de estas paraestatales a la calificación de México.

 

Fueron dos factores los que generaron la modificación: 1) los fundamentos sólidos de las finanzas públicas en relación a los elementos de las finanzas externas y 2) el tratamiento preferencial a los acreedores de moneda local sobre los acreedores a moneda extranjera.

 

Hemos estado comentando de nuestro círculo vicioso que hoy está afectando a la economía mexicana. El alto déficit fiscal que registra el país dentro de un contexto donde al incremento en las tasas de interés de 100 puntos base en lo que va del año se suma un programa de ajuste fiscal delineado por el gobierno (bueno, pero insuficiente) que repercute en una menor actividad económica, en donde los proyectos de inversión serán muy específicos y el recorte al gasto corriente se implemente en mayor medida. El gobierno definió un primer recorte por 132 mil millones incluyendo a Pemex en mayor medida y uno segundo por 31 mil 715 millones.

 

En julio se incrementó el precio de la gasolina y el de la luz con la idea de aumentar los niveles de ingreso, pero hoy se tiene un escenario de crecimiento moderado y con riesgo de inflación. Además, las condiciones “macro” de México empiezan a flaquear, el tipo de cambio está presionado por cierta salida de flujos de extranjeros principalmente  quienes dicen que “el momento de México” ya pasó. Además, la deuda del país alcanza 48% del PIB y la autorización de nueva deuda está muy limitada por el congreso.

 

Así, el tipo de cambio seguirá haciendo más sensible el riesgo inflacionario y el Banxico tendrá que seguir usando la herramienta de la política monetaria. ¿Hasta cuándo?

 

Creemos que tendrá que venir de un mayor ajuste fiscal o que el gobierno decida modificar la tarifa arancelaria a fin de que en conjunto con la iniciativa privada se generen “verdaderos flujos” de inversión directa y un mayor consumo que detone crecimientos en la economía. De lo contrario, el peso mexicano continuará “sufriendo y sufriendo”; la tasa de interés tendrá que seguir subiendo y subiendo y será el cuento de no acabar o que la economía caiga de manera rápida en una desaceleración.

 

La Fed, a pocas horas de su decisión…

 

Este día conoceremos la decisión de la política monetaria de la Fed. Las probabilidades en el mercado apenas alcanzan 10%, pero la posibilidad de un comunicado en el que se perciba una probable alza en las tasas de interés en el corto plazo es mayor y eso pudiera presionar divisas, oro, bolsas y tasa de interés.

 

Ya estaremos en comunicación próximamente…