La edición 31 de la Feria Internacional del Libro (FIL), que tiene a Madrid como invitada de honor, comenzó ayer en la ciudad de Guadalajara con una ceremonia en la que se hizo un llamado a la unión de Iberoamérica a través de la cultura y el diálogo.

 

“La presencia de Madrid ofrece un aliento de esperanza a todos los que creemos en la libertad de la cultura y la capacidad de las letras y las palabras para hermanar a los pueblos”, subrayó en la inauguración del evento el presidente de la FIL, Raúl Padilla.

 

Ante un presidium en el que se encontraban figuras como la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el escritor Sergio Ramírez, reciente ganador del Premio Cervantes 2017, Padilla pidió responder “con poesía y entendimiento” al “violento” silencio que surge de los muros.

 

Abogó por lanzar desde el encuentro editorial, considerado el más importante en el mundo en español, un mensaje en favor de la “cooperación fructífera en nuestras ciudades” y de la comunicación, frente a aquellos que “pretenden regresar al feudalismo y la autarquía”.

 

“Cuando en algunas partes del mundo se impulsan versiones xenófobas y excluyentes, y (se intenta) suprimir el pluralismo ético y lingüístico, resulta fundamental tender puentes que acerquen las culturas y propicien su diálogo”, dijo el presidente.

 

En este sentido, la capital de España, la segunda ciudad que ejerce como invitada de honor en la FIL después de Los Ángeles (Estados Unidos), trae un programa que “apuesta por la diversidad y el diálogo” entre ese país europeo y Latinoamérica, afirmó.

 

Madrid, aseveró, es “la capital de la cultura iberoamericana” y “se ha colocado a la vanguardia del mundo del libro en España”. Actualmente, es la región española que más títulos produce, así como la ciudad “más lectora” del país, ya que 80 % de los madrileños leyó al menos un libro a lo largo del último año.

 

Por otra parte, señaló que desde la FIL no se puede dejar de lado “la discusión en torno a la política cultural” de México, específicamente en el aspecto presupuestario.

 

En lo que va de este sexenio (2012-2018), “tenemos que lamentar que el gasto de cultura ha sufrido una disminución del 32,1 %”, lamentó el presidente, quien matizó que aun así ha habido “logros en materia cultural”.

 

“La cultura puede ser la mejor herramienta para la cohesión social, el ejercicio de la libertad de la ciudadanía; puede convertirse en una palanca importante del desarrollo económico”, enfatizó Padilla, y evocó a Carlos Fuentes con su frase “Salgamos del tercer mundo con nuestra cultura del primer mundo”.

 

Padilla recordó que la FIL congregará este año a más de 700 escritores de 41 países que representan 20 lenguas. A lo largo de nueve jornadas, que culminarán el 3 de diciembre, se espera la asistencia de más de 800.000 asistentes.

 

En la programación destacan nombres como el estadounidense Paul Auster, quien abrirá el Salón Literario; el filósofo español Fernando Savater, a quien se homenajeará por su trayectoria y charlará con sus jóvenes lectores, o la madrileña Almudena Grandes, quien presentará la novela “Los pacientes del doctor García”.

 

Durante la inauguración del evento se entregó el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances al francés Emmanuel Carrère, quien fue calificado por el presidente de la Feria como uno de los autores más influyentes en el marco de la literatura actual.

ot