LONDRES. El fármaco experimental contra el ébola ZMapp ha demostrado una efectividad del 100 por cien en la recuperación de 18 primates infectados con el virus, según un estudio dirigido por la Agencia de Salud Pública de Canadá.

 

Los investigadores, que publican hoy sus resultados en una edición especial de la revista “Nature”, administraron tres dosis del suero, en intervalos de tres días, a ejemplares de macaco rhesus, con una fisiología similar a la humana.

 

Todos ellos sobrevivieron, a pesar de que algunos comenzaron el tratamiento en una fase avanzada de la enfermedad, hasta cinco días después de la infección.

 

Por el contrario, los tres ejemplares del grupo control que no recibieron el fármaco murieron al octavo día.

 

Ante la epidemia de ébola en África Occidental que ha causado ya más de mil 500 muertos, este fármaco en fase de experimentación -un cóctel de tres anticuerpos- ha sido administrado a varios pacientes, entre ellos dos estadounidenses que se recuperaron tras recibir el tratamiento.

 

Se desconoce si el suero tuvo un efecto decisivo en esas curaciones, dado que el 45 por ciento de los infectados por el actual brote del virus sobrevive sin el fármaco.

 

Otros dos pacientes tratados con ZMapp no han sobrevivido, entre ellos el religioso español Miguel Pajares, si bien los investigadores creen que lo avanzado de la infección en esos casos pudo ser decisivo.

 

Hasta ahora no existe ningún tratamiento ni vacuna aprobados para combatir el ébola, por lo que el control de la epidemia se ha limitado a cuidados paliativos y al establecimiento de barreras para tratar de evitar nuevos contagios.

 

Gary Kobinger, el patólogo de la agencia pública canadiense que ha dirigido los experimentos, señaló en rueda de prensa que el medicamento podría estar listo para su uso en humanos en menos de dos años.

 

“Nuestro papel como institución pública de investigación no es sacar a la luz un producto”, resaltó Kobinger, quien adelantó que la farmacéutica propietaria del cóctel prepara ensayos clínicos para principios de 2015.

 

Una vez “pasados los controles de seguridad”, dijo el patólogo, “la cuestión será ver cuánto cuesta la fabricación, si por ejemplo Canadá quiere comprar 10 mil dosis”.

 

Los investigadores han utilizado para el experimento una cepa del virus distinta a la que está azotando varios países africanos, pero Kobinger aseguró que ambas son “comparables” y que los datos preliminares de otras pruebas en desarrollo con la cepa más actual son “similares, si no mejores”, a los que divulgaron hoy.

 

El médico belga Peter Piot, miembro del equipo que descubrió en 1976 el virus del ébola, sostuvo por su parte que el estudio del centro canadiense es la “prueba más convincente hasta ahora de que el ZMapp podría ser eficaz para tratar la infección por ébola en humanos”.

 

“Es esencial que las pruebas en humanos comiencen lo antes posible.

 

El brote de ébola sirve como aviso acerca de la importancia de invertir en sistemas sanitarios e infraestructuras. Esta enfermedad se puede controlar con las prácticas higiénicas adecuadas, que a menudo no se ponen en práctica”, según el director de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

 

“Nunca pensé que cuarenta años después de que descubriéramos el primer brote de ébola la enfermedad continuaría arrebatando vidas a una escala tan devastadora”, afirmó Piot.

 

En la epidemia actual en África Occidental, el virus del ébola ha contagiado hasta el momento a 1,069 personas, de las que 1,552 han fallecido, según el último recuento de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

 

El ébola, que se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados, causa hemorragias graves y puede tener una tasa de mortalidad del 90 por ciento.

 

Esta es la primera vez que se identifica y se confirma una epidemia de ébola en África Occidental, ya que hasta ahora únicamente se había producido en África Central.

 

GH