MADRID. El laboratorio alemán fabricante de la talidomida, un medicamento que provocó graves malformaciones en bebés de todo el mundo, fue condenado a indemnizar a una veintena de afectados, pero no a los casi 200 que solicitaba la asociación de víctimas en España.

 

Un mes después del juicio celebrado en Madrid, la jueza notificó el miércoles una sentencia que estima “en parte” la demanda de los afectados en el país ibérico. Se condena a la filial española del grupo Gruenenthal por la comercialización del fármaco, pero el dinero que tendrá que pagar será muy inferior a los 204 millones de euros (277 millones de dólares) que pedían las víctimas.

 

La indemnización total, que no fue cuantificada, se calculará multiplicando por 20 mil euros (26 mil 335 dólares) el punto porcentual de minusvalía de cada afectado. La resolución judicial puede ser apelada.

 

La talidomida era un sedante recetado entre los años de 1950 y 1960 para combatir las náuseas que padecen las mujeres en los primeros meses de embarazo. Como resultado, muchos niños nacieron con piernas y manos más cortas e incluso sin extremidades ni caderas en los casos más graves.

 

La justicia considera que la literatura médica ha probado suficientemente los “efectos perversos” del fármaco y sus daños. Pero la sentencia limita la indemnización a una lista de 22 personas a los que las autoridades sanitarias han reconocido como víctimas de la talidomida y no a los casi 200 miembros de la asociación, que en muchos casos no tienen ese reconocimiento oficial.

 

La Asociación de Víctimas de la Talidomida declinó hacer comentarios hasta un estudio más detallado de la sentencia. Mientras que Gruenenthal dijo en un comunicado que “respeta pero no comparte los argumentos de la sentencia, por lo que procederá a analizarla con mayor grado de detalle y decidirá las acciones que estime más apropiadas”.