CIUDAD DEL VATICANO. El papa Francisco recibió este jueves en el Vaticano al expresidente de Israel Simón Peres, quien le ofreció presidir una nueva Organización de Religiones Unidas, “una ONU de las religiones“.

 

Esta fue la propuesta que Peres realizó a Francisco durante su reunión en la Casa de Santa Marta, donde reside el pontífice, según adelantó el mismo expresidente en una entrevista a la revista “Famiglia Cristiana” antes del encuentro.

 

“El Santo Padre es un líder respetado por tantas personas también de varias religiones y por sus exponentes. Bueno, creo que es el único líder verdaderamente respetado. Por esto me ha venido esta idea que he propuesto a Francisco”, explicó Peres.

 

Según el expresidente israelí, “la Organización de Naciones Unidas ha vivido su tiempo y ahora lo que sirve es una ONU de las religiones, una Organización de las Religiones Unidas”.

 

“Sería la mejor manera para acabar con estos terroristas que matan en nombre de la fe, porque la mayoría de las personas práctica sus religiones sin matar a nadie y sin pensarlo siquiera”, agregó.

 

Peres, de 91 años, explicó que la actual ONU es “un organismo político pero no tienen la convicción que producen las religiones” y que cualquier declaración de su secretario general “no tiene la fuerza, ni la eficacia de cualquier homilía del papa, que en la Plaza de San Pedro reúne cada vez a medio millón de personas”.

 

Además durante la reunión Peres informó al pontífice argentino de la actual situación tras el alto el fuego entre palestinos e israelíes.

 

La oficina de prensa de Peres también había explicado que ambos discutirían sobre las posibles vías para conseguir la paz en Oriente Medio y “la respuesta necesaria a la ola de terrorismo en la región que utiliza la religión como justificación para su violencia y el extremismo”.

 

Peres y el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás habían participado el pasado 8 de junio en la jornada de la oración por la paz en Oriente Medio que organizó el pontífice en el Vaticano.

 

Sobre esa jornada, durante el viaje de vuelta desde Corea del Sur, el papa aseguró que “no fue absolutamente un fracaso” y que “la puerta está abierta para la paz”.

 

MG