Las autoridades mexicanas detuvieron ayre al exgobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, por el delito de peculado y lavado de dinero, por lo que fue ingresado al penal de Ciudad Victoria, donde pasó su primera noche.

 

El titular de prensa del Gobierno de Tamaulipas, Francisco García Juárez, detalló que el arresto se produjo en Ciudad Victoria, municipio fronterizo con Texas y fue ordenado por la Procuraduría de Justicia de Tamaulipas.

 

“Eugenio Hernández fue detenido por la Procuraduría estatal en Ciudad Victoria por los delitos de peculado (malversación de fondos públicos) y lavado de dinero”, precisó García Juárez.

 

García afirmó hoy que Eugenio Hernández podría ser entregado a las autoridades de Estados Unidos si se lo solicitan al gobierno mexicano por los canales oficiales.

 

Hernández Flores fue gobernador de Tamaulipas en el periodo 2005 y 2010 por el oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI).

 

Durante su periodo, se fortalecieron los grupos criminales Cártel del Golfo (CDG) y los Zetas.

 

El vocero estatal mencionó que la Procuraduría de Justicia una investigación contra el exgobernador por la compra ilegal de terrenos en el Puerto de Altamira.

 

La investigación precisa que esos terrenos fueron cedidos por Gobierno federal a Tamaulipas. Posteriormente, durante el mandato del gobernador Tomás Yarrington (1999-2005), formó un fideicomiso par vender esos terrenos por 1.600 millones de pesos (unos 87 millones de dólares).

 

Los terrenos fueron vendidos finalmente durante el Gobierno de Hernández Flores a Alberto Berlanga, el empresario que lavaba el dinero al gobernador Eugenio Hernández, en tan solo 16 millones de pesos (unos 870.000 dólares).

 

Eugenio Hernández Flores también cuenta con una orden de captura por las autoridades de los Estados Unidos, por lavado de dinero en bancos de Texas.

 

El empresario acusado de ser el testaferro del exgobernador es Guillermo Flores Cordero, quien lavó alrededor de 30 millones de dólares según los fiscales de Texas, un dinero que provendría de los sobornos que entregaron los Zetas a Eugenio Hernández.

 

 

ot