WASHINGTON. El gobierno de Estados Unidos confirmó a una corte federal la solicitud de condena a cadena perpetua para el narcotraficante mexicano Alfredo Beltrán Leyva en su proceso por tráfico de drogas.

 

“La sentencia es suficiente, pero no más de la necesaria, para castigar al acusado por su crimen, promover el respeto por la ley, disuadirlo a él y a otros de cometer crímenes similares”, señaló el jefe de la sección de drogas, del Departamento de Justicia, Arthur Wyatt.

 

La moción al juez federal Richard J. León confirma la petición inicial, hecha en julio pasado, de una sentencia a cadena perpetua y una multa de 10 mil millones de dólares.

 

Beltrán Leyva, alias “El Mochomo”, será sentenciado el 5 de abril en la corte federal del Distrito de Columbia.

 

Wyatt recordó que Beltrán Leyva se declaró culpable en febrero de 2016 a un cargo de tráfico de cinco kilogramos de cocaína y para exportar 50 gramos de metanfetaminas, pero señaló que en febrero de 2017 presentó una moción para retirar su declaratoria de culpabilidad.

 

“La moción del retiro de su culpabilidad es en sí misma una declaración de que el acusado no desea declararse culpable. Por lo tanto no está aceptando responsabilidad por su ofensa y no tiene derecho a una reducción (de sentencia)”, añadió.

 

En un documento separado, el equipo legal de Beltrán Leyva, encabezado por el abogado Eduardo Balarezo, pidió que la sentencia no sea mayor a 25 años de cárcel y aseguró que se trata de un tiempo de reclusión “razonable y suficiente”.

 

“El señor Beltrán Leyva mantiene que la evidencia presentada y los hechos de este caso son insuficientes para respaldar una sentencia de cadena perpetua”, escribió Balarezo.

 

El abogado hizo notar que el caso está fincado en el testimonio de dos agentes que se limitaron a repetir la información suministrada por tres informantes sin que tomaran acción para corroborar las afirmaciones.

 

Sobre la multa, Balarezo señaló que la cantidad de 10 mil millones de dólares “no tiene conexión con la realidad”.

 

El narcotraficante, de 46 años de edad, fue arrestado en 2008 en Culiacán, en el estado de Sinaloa, por elementos del Ejército mexicano, y extraditado a Estados Unidos en noviembre de 2014.

 

La Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) señaló en su momento que Alfredo y sus hermanos Arturo y Héctor fueron responsables no sólo por el contrabando de toneladas de cocaína hacia Estados Unidos, sino de actos de violencia en México.

 

En agosto de 2012, Beltrán Leyva fue acusado ante la corte federal de distrito con sede en esta capital de cargos de conspirar para el tráfico de narcóticos.