WASHINGTON. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Ashton Carter, anunció hoy el envío de una fuerza militar expedicionaria a Irak para asistir a las fuerzas armadas iraquíes y kurdas en el combate al autodenominado Estado Islámico (EI).

 

La nueva fuerza, cuyo número no fue precisado, asistirá a las tropas iraquíes y kurdas en la conducción de operaciones de búsqueda, captura y eliminación de líderes del EI y destrucción de sus instalaciones en el norte de Irak y también en Siria.

 

“Esta fuerza estará también en posición de conducir operaciones unilaterales en Siria, creando un círculo virtual de mejor inteligencia, que generará más blancos, más operaciones de búsqueda y más impulso”, precisó Carter al Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

 

Explicó que en Irak, la participación de estas tropas en estos operativos, se hará sólo a invitación y en coordinación con el gobierno iraquí, indicando que la tarea de esta fuerza será igualmente fortalecer la protección de la frontera norte de Irak con Siria.

 

El anuncio de Carter precede a la autorización el presidente Barack Obama en octubre pasado para el envío de medio centenar de tropas especiales para trabajar de cerca con grupos insurgentes sirios que combaten a la milicia del EI.

 

Ese anuncio significó un viraje de política para Obama, quien había prometido no enviar fuerzas de combate y pareció haber sido precipitado por la decisión de Rusia de desplegar una fuerza militar en Siria para apoyar al presidente Bashar al Assad.

 

Obama autorizó además el despliegue de aviones de combate A-10 y F-15 en la base Incirlik de la OTAN en Turquía, desde donde apoyarán los esfuerzos de esas tropas.

 

En el caso de las fuerzas especiales, Carter pareció dejar abierta la posibilidad de que El Pentágono pueda incrementar ese número y con ello ampliar la presencia militar estadunidense en el terreno de operaciones en Siria.

 

“Estas tropas nos van a ayudar a obtener valiosa información de inteligencia en el terreno, mejorar nuestra campaña aérea y sobre todo permitir a las fuerzas locales recobrar terreno en manos del EI y donde haya oportunidad de incrementar la capacidad de estas fuerzas, estamos preparados para expandirla”, dijo.

 

El autodenominado Estado Islámico surgió en 2003 como una rama de la red terrorista Al Qaeda, aunque después se separó y tomó el control de amplias zonas de Siria e Irak, donde estableció su califato en 2014 liderado por Bakr al-Baghdadi, quien declaró una yihad (guerra santa) a occidente y a todos los “infieles”.