Estudiantes de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA), Unidad Tecamachalco, del Instituto Politécnico Nacional (IPN), diseñaron una construcción arquitectónica antisísmica de dos plantas para un jardín de niños y guardería que pretenden ubicar en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

 

La innovación de este proyecto se encuentra en la techumbre que sería una estructura elaborada con perfiles tubulares de acero y nodos, que además de lucir delicada, es resistente a los temblores porque los vidrios ensamblados en láminas de aluminio se insertan en los tubos de acero de forma modular con empaques que resisten la fuerza y la fricción de los movimiento violentos.

 

Néstor Olvera Hernández, José Ramsés Bautista Ángeles, Silverio Alejandro Álvarez González e Ismael Aguilar Vela, aseguraron que la cubierta modular propuesta para el armazón del techo impide el desperdicio de material, por lo que sería muy rentable fabricarla y ensamblar las piezas en el lugar proyectado. “Aunque pareciera delicado, el acero y los nodos que son como articulaciones, le proporcionan la resistencia necesaria para evitar el colapso de la estructura”.

 

Asesorados por el profesor Manuel García Zayas, los jóvenes, quienes cursan el octavo semestre de la carrera de Ingeniero Arquitecto proyectaron a “Serpiente guardiana”, como un edificio bioclimático de dos plantas, que capta la luz del sol y evita que se encierre el calor.

 

Para la planta baja proponen cuatro salones para lactantes, infantes de maternal y jardín de niños, además de otras áreas como comedor, cocina y patio central. En el siguiente nivel se encontraría la zona administrativa y otros espacios recreativos como son biblioteca, auditorio, sala psicomotriz y salón de usos múltiples, que atendería a unos 150 niños de la localidad Paso Limón, ubicado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

 

 

aarl