WASHINGTON.   Hillary Clinton, favorita a la candidatura demócrata a la Casa Blanca en 2016, afirmó que el Estado Islámico (EI) es la “principal amenaza” terrorista y “debe ser derrotado”.

 

La ex secretaria de Estado hizo esos comentarios en el segundo debate televisado de los precandidatos demócratas a las elecciones presidenciales del próximo, que se celebra tras los ataques terroristas cometidos este viernes en París, que dejaron 129 muertos y más de 350 heridos.

 

Tanto Clinton, como sus adversarios, el senador Bernie Sanders y el ex gobernador de Maryland Martin O’Malley, condenaron al comenzar el debate los atentados, que se ha atribuido el EI.

 

La también ex primera dama subrayó que el EI es “bárbaro, despiadado, violento” y, por tanto, “debe ser derrotado”, si bien precisó que Estado Unidos no puede hacerlo solo y tiene que coordinar esfuerzos con sus aliados.

 

EU “debe seguir liderando es un mundo peligroso”, aseveró Clinton, al recordar que en las elecciones no solo se trata de elegir a un presidente, sino a un “comandante en jefe”.

 

Sobre los ataques de París, la ex secretaria de Estado indicó que sus “oraciones están con el pueblo de Francia esta noche, aunque eso no es suficiente”, pues se impone la necesidad de acabar con el grupo yihadista.

 

El duelo dialéctico, que duró unas dos horas y fue televisado por la cadena CBS desde las 02:00 GMT (del domingo), tuvo lugar en el Auditorio Sheslow de la Universidad de Drake, en Des Moines (estado de Iowa).

 

 

Clinton y O’Malley defienden una reforma migratoria con camino a ciudadanía

 

Asimismo, los candidatos presidenciales Hillary Clinton y Martin O’Malley insistieron en la necesidad de aprobar una reforma migratoria integral con un “camino” a la ciudadanía, durante el segundo debate televisado entre los aspirantes demócratas a la Casa Blanca.

 

El ex gobernador de Maryland O’Malley criticó duramente al magnate y aspirante presidencial republicano Donald Trump, que promete construir un muro en la frontera de EU con México y deportar a todos los inmigrantes indocumentados si gana las elecciones de noviembre de 2106.

 

O’Malley calificó a Trump de “charlatán carnavalesco” que ataca a los inmigrantes y subrayó: “Nuestro símbolo es la Estatua de la Libertad, no es una valla con alambre de púas”.

 

Tanto O’Malley como Clinton defendieron la necesidad de que se apruebe en EU una reforma migratoria “integral” con un “camino a la ciudadanía” para los indocumentados.

 

El presidente de EU, Barack Obama, ha intentado, particularmente durante su segundo mandato, sacar adelante una reforma migratoria y apoyó un proyecto de ley bipartidista al respecto aprobado en el Senado en 2013, pero que no fue sometido a voto en la Cámara de Representantes.

 

El pasado lunes, la Corte de Apelaciones del Quinto Circuito, con sede en Nueva Orleans, falló en contra de dos medidas migratorias ejecutivas anunciadas por Obama hace un año y destinadas a evitar la deportación de millones de indocumentados.

 

Ahora esas acciones ejecutivas quedan en manos del Tribunal Supremo, máxima instancia judicial del país, que primero deberá decidir si escucha el caso presentado por el Departamento de Justicia y luego, en caso de aceptar, someterlo a escrutinio.

 

Clinton defendió la apelación del Gobierno de Obama ante el Supremo y dijo que está convencida de que el presidente “tiene la autoridad” para tomar esas medidas ejecutivas.

 

Según Clinton, hay millones de indocumentados en EU que llevan “décadas” viviendo en el país y cuyos hijos “lo están haciendo muy bien”.