Llegó la decisión del Banxico después de una espera incierta y tormentosa por momentos, tanto para los miembros del banco central como para el resto de las personas e inversionistas, en la que los riesgos de transferencia de precios del productor al consumidor por un tipo de cambio muy volátil y con depreciación ya acumulada desde mediados de 2014 a la fecha de más de 40%,  generan riesgos de una expectativa de mayor inflación, incluido este último aumento en los precios de la gasolina.

 

El entorno global incierto de menores crecimientos económicos por diversos temas como el Brexit, y menores expectativas de crecimiento en China, Japón, Europa, Estados Unidos, por momentos y en nuestro caso también, por un motor positivo en el consumo interno, pero un motor apagado como es el externo, generaba un “conflicto” ante un riesgo de afectación al crecimiento de la economía mexicana, además de los recortes fiscales anunciados por el secretario de Hacienda.

 

Por el lado de la tenencia de los extranjeros, es importante considerar que desde que la Fed viene intentando en sus diferentes discursos empezar a normalizar las tasas de interés (desde mediados de junio de 2014), tanto el peso mexicano como la tenencia de extranjeros empezó a mostrarse más sensible. El ritmo de aumento en las posiciones en Cetes se está deteriorando y lleva dos años con salidas constantes, representa 12% de la tenencia total de extranjeros en mercado de dinero, mientras que el ritmo de aumento en los bonos gubernamentales ha mostrado se ha venido deteriorando y actualmente ha estado en puntos críticos de pasar a terreno negativo (salidas). Los bonos representan 82% de la tenencia de los extranjeros. Cada puntoporcentual de salida implica un monto aproximado de mil 250 millones de dólares.

 

Además del entorno externo, estos puntos son los que estuvieron dentro del análisis del comité de decisión. Así, el Banxico decidió incrementar su tasa de interés en 50 puntos base para ubicarla en 4.25%, lo que genera un ajuste en la curva de tasas domésticas en los diferentes plazos. Así, en los plazos más largos, el bono M a 2024 se ubicó en 5.80% y el M26, en 5.89%, estos últimos más ligados al escenario internacional de tasas de interés, donde siguen un “spread” con respecto al bono a 10 años de Estados Unidos.

 

Con respecto al tipo de cambio, sabíamos de su volatilidad. Se ubicó al cierre en 18.31, y con ello registró en la sesión una variación de -1.22%. Al concluir junio, el primer semestre del año, el peso mexicano acumula una depreciación de 6.95%.

 

Con ello se busca ir estabilizando el movimiento del peso mexicano dentro de un entorno internacional volátil, por un lado; la Fed en la búsqueda de ir normalizando sus tasas de interés y, por otro lado, bancos centrales en constante actividad para estimular sus economías como el de Inglaterra, el BCE, el de Japón y el de China. No obstante, además de temas de política monetaria, riesgos y consecuencias del Brexit, alerta por el alto nivel de endeudamiento de corporativos en China y una economía americana con crecimiento moderado y por entrar a una fase más agitada en la elección presidencial que concluirá hasta el 8 de noviembre.