Los temores por una nueva ola de desaceleración económica en Europa y China provocaron que los inversionistas del mundo acudieran al dólar para refugiarse de pérdidas potenciales, lo que impulsó a la divisa estadunidense frente a otras monedas en los mercados internacionales.

 

El peso mexicano no fue la excepción, pues al cierre de la jornada perdió 2.05% o 35 centavos, y cerró en el mercado interbancario en 17.56 en relación con el dólar.

 

La depreciación del peso llevó a la divisa estadunidense a su mejor cotización desde el 25 de abril pasado, cuando se vendió en 17.61 pesos y rompió la racha positiva de la moneda nacional que hizo retroceder al billete verde hasta 17.21.

 

“Para los mercados financieros globales y para el mercado cambiario, los datos económicos poco favorables representaron una oportunidad para tomar utilidades, lo cual se tradujo en pérdidas generalizadas para la mayoría de las divisas frente al dólar y un aparente incremento de la aversión al riesgo”, señaló Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base.

 

De acuerdo a Intercam, la manufactura en China y Reino Unido cayó de manera importante, lo que avivó los temores de la desaceleración económica global para el resto del año.

 

En China, el indicador de la actividad manufacturera se ubicó en 49.2 unidades, por debajo de los 50 puntos que separan el crecimiento de la contracción, dato que fue tomado como una señal de debilidad en el crecimiento económico del Gigante asiático.

 

El reporte de la industria de la transformación de mercancías también fue negativo en Reino Unido, al ubicarse en 49.2 unidades, lo que llevó a la manufactura a zona de contracción en la segunda economía más grande de Europa.

 

Además, la Comisión Europea, organismo regulador de los 19 países que comparten el euro como moneda común, previó que el crecimiento económico de la zona se expanda 1.6% al cierre de este año, mientras que en febrero pasado esperaba un incremento de 1.7%.

 

Asimismo, el año entrante se espera que el Producto Interno Bruto de estos países crezca 1.8%, una décima menos que la previsión anterior.

 

El éxodo de los inversionistas también afectó al precio internacional del petróleo, pues el barril del West Texas Intermediate (WTI) perdió 2.52% para venderse a 43.65 dólares, mientras que el Brent cayó 1.87%.

 

La mezcla mexicana no escapó a la mala jornada petrolera, pues el barril se vendió en 35.06 dólares, lo que representó una baja de 5.26% respecto de la cotización del viernes.