Los escándalos de corrupción en México no ocultan la ineptitud compartida.

 

Son múltiples las muestras de incapacidad de los encargados de combatirla.

 

Los mayores escándalos de corrupción en México alcanzan hoy los niveles más altos de liderazgo.

 

Tener a algunos tras las rejas, por el momento, no es la solución; pues son corruptos y millonarios.

 

Millones de mexicanos lo saben.

 

La gravedad de los delitos de los corruptos va más allá de cualquier antecedente.

 

El desprestigio de México por la corrupción fue un golpe informativo internacional.

 

De acuerdo con el reciente informe de Transparencia Internacional, “México tiene el índice de percepción de la corrupción más alto de Latinoamérica y el Caribe.”

 

Transparencia Internacional es una organización no gubernamental, no partidista, y sin fines de lucro, dedicada a combatir la corrupción a nivel nacional e internacional. Desde su fundación en 1993, ha sido reconocida ampliamente por colocar la lucha anticorrupción en la agenda global.

 

En su nuevo reporte sobre el índice de percepción de la corrupción dice: “Durante 2016 vimos que en todo el mundo la corrupción sistémica y la desigualdad social se refuerzan recíprocamente, y esto provoca decepción en la gente hacia su clase política.”

 

El reporte de Transparencia Internacional dice: “En México, el 51 por ciento de los entrevistados dijo que pagó sobornos o tuvo que hacer algún regalo a funcionarios para acceder a servicios escolares y hospitalarios, para obtener un documento de identidad o acceder a un policía o un juez.”

 

Y el reporte agrega:

“Los casos de corrupción entre empresas y políticos arrebatan a las economías miles de millones de dólares de ingresos que se desvían para beneficiar a unos pocos, a costa de la mayoría”. La corrupción redunda en violaciones de derechos humanos, frena el desarrollo sostenible y favorece la exclusión social. Estamos siendo defraudados por la clase política, el soborno representa un modo de enriquecerse para unos pocos y un gran obstáculo para acceder a servicios públicos clave. El 47 por ciento de los entrevistados dijo que policías y legisladores eran los más corruptos, seguidos por las autoridades locales.”

 

Millones de mexicanos son protagonistas de este reporte sobre la corrupción en México, en donde no ocultan pruebas, no encubren a nadie y no se van a silenciar.

 

Pesan y mucho las acusaciones por el desempeño polémico y discutible de nuestros políticos y sus líderes, incapaces de nombrar, hasta el día de hoy, al nuevo Fiscal que se encargue del Sistema Nacional Anticorrupción.

 

 

Milonga: En unos días más se debe proponer al sucesor de Agustín Carstens en el Banco de México. ¿Quién decidirá el presidente o el secretario de Hacienda? Una cosa es querer y otra obedecer.

 

 

 

caem