Retomando el tema de los estilos en las personas como parte de nuestra expresión individual, debemos tomar en cuenta que es lo que comunicamos con lo que usamos.

 

Si sabemos utilizar el estilo adecuadamente podemos tener una mejor comunicación con las diferentes personas en nuestro entorno.

 

En primer lugar debemos de adaptarlo a nuestra actividad principal, ya sea empresas, negocios, educación, comercio o cualquier actividad profesional o personal para romper barreras de comunicación y ser coherentes.

 

Un ejemplo: si nuestra profesión es la arquitectura y se requiere visitar una obra en construcción, es primordial la seguridad en nuestra vestimenta. Botas, guantes y casco adecuado antes que cualquier otra indumentaria.

 

El estilo que más se utiliza en nuestro país es el “tradicional”, el cual se define por levar accesorios no llamativos, por lo regular chamarras, sacos, pantalones o trajes de tipo clásico, y con esto me refiero a ropa que no pasa de moda muy rápido, también proyectan confianza y seguridad, pues quienes poseen dicho estilo no les gusta llamar la atención.

 

La ventaja de ser tradicional reside en que la mayoría de las empresas quieren que sus colaboradores sean visto como personas confiables, seguras y con apariencia tranquila.

 

Cuando las personas no son tradicionales es complicado convencerlas de utilizar una vestimenta “formal” por lo que muchas personas no se sienten a gusto usando corbata, uniforme o traje, sin embargo si respetamos la esencia de cada estilo si se puede adaptar a cualquier situación.

 

Consejos para las personas de estilo natural:

 

– Pierde el miedo de utilizar colores que te den variedad en tu guardarropa, aventúrate con el rojo, amarillo, blanco o incluso morado.

 

– Adquiere accesorios de moda o tendencia para darle actualidad a tu imagen.

 

– Prueba nuevos cortes de cabello o nuevos peinados que te hagan lucir más actual.

 

– Experimenta usar nuevas texturas en tu ropa.