Tras la fiebre de los perritos calientes y los pretzels, llega el burgrito, una combinación de burrito mexicano y hamburguesa con patatas fritas que se ha convertido en la última moda culinaria que triunfa en Nueva York.

 

Esta curiosa creación es la receta maestra de restaurantes como Burgrito’s, un local del barrio Park Slope, en el distrito neoyorquino de Brooklyn, que se ha especializado en ello.

 

Se trata de una tortilla de harina de trigo enrollada en forma de cilindro -al estilo del burrito- alrededor de un relleno de hamburguesa de ternera, tocineta, queso Cheddar, lechuga, tomate y cebolla, condimentado con salsa de chipotle.

 

A primera vista parece un simple wrap (versión de los tacos o burritos mexicanos que admiten todo tipo de rellenos), pero lo cierto es que lo jugoso de la hamburguesa con el queso fundido, el intenso sabor de la tocineta y las patatas y el aroma de la tortilla conquistan el paladar de cualquier amante de la fritura.

 

Una receta de moda

 

El mexicano José Alfredo Escorza, encargado de cocina, explicó a EFE que esta receta, que se vende a 10 dólares (9,36 euros), está arrasando y tiene multitud de seguidores pese a que no es precisamente el bocado más sano que uno se puede llevar a la boca.

 

“Llevamos dos meses desde que abrimos y, hasta ahora, estamos muy ocupados. A la gente le gusta mucho (el burgrito); hay fines de semana en los que llegamos a vender entre 300 y 400 unidades“, afirmó el cocinero.

 

Para satisfacer a los comensales más exigentes, al burgrito también se le puede añadir pico de gallo, jalapeño, alubias negras, arroz o guacamole.

 

“Resulta divertido porque tenemos clientes de todas las edades, a los que les gusta tanto la cocina mexicana como la americana, y nosotros las fusionamos en el burgrito“, explicó el copropietario del restaurante, Darin Laby, quien tomó la idea del antiguo chef de su primer local.

 

“Aspiramos a expandirnos y pasar de ser un establecimiento local a una franquicia basada en esta receta, con múltiples locales en distintas ciudades”, añadió.

 

Para los vegetarianos o veganos, el restaurante ofrece este explosivo híbrido en la versión de Veg-rito, hecho con hamburguesa vegetariana y salsa de chipotle vegana.

 

Sin tener experiencia en el negocio alimentario, Laby abrió su primer restaurante en la Gran Manzana en 2015, y la idea ha tenido tanto éxito que en pocos meses abrirá el tercero, en un lugar donde la ajetreada rutina hace que muchas personas caigan en la tendencia de comprar comida rápida, barata y para llevar.

 

“Es la primera vez que lo pruebo y está delicioso. Sobre todo me gusta el toque de las patatas fritas”, aseguró una joven clienta del restaurante, Alison Holmes.

 

El burgrito se suma así a las numerosas excentricidades que ofrecen los restaurantes de Nueva York, conocidos por sus originales mezclas de diferentes cocinas del mundo y arriesgadas apuestas, tales como la Ramen Burger, una hamburguesa hecha con fideos compactados en lugar de pan, o la dona de oro bañada en champán.

 

dca